30/04/2026
⭐️CUENTO⭐️
Lunita, Nube y el Profesor Sabio
En una casita de campo, hermosa y encantada, rodeada de flores y luz dorada, vivían dos amigos muy especiales, de corazones nobles y lazos leales.
🐱 Lunita, una gatita blanca, dulce y serena, con vestido floreado que al viento suena,
🧸 y Nube, un osito blanco y esponjoso, con un corazón rojo, pequeño y hermoso.
Aunque distintos, su amor era inmenso, se cuidaban siempre con cariño intenso.
Cada mañana, con dulce armonía, desayuno, flores… y risas traía el día.
Pero Nube… en su interior dudaba, en silencio, bajito, se preguntaba:
“¿Seré, lo bueno que debo ser?”
“¿O algo me falta para merecer?”
Un día alguien tocó la puerta de madera, con suavidad firme, como quien espera.
Era Don Sabio, de mirada brillante, un osito de lentes, noble y elegante.
Al verlo, Nube sintió gran temor, pensó que había fallado, que hizo algo peor: “Seguro me vine a hablar… lo puedo sentir…seguro me van a regañar por existir…”
Y así, temblando, sin hacer ruido, se escondió en un rincón, callado y herido.
Lunita curiosa abrió con dulzura:
“¡Buenos días!” dijo con ternura.
“¡Buenos días, pequeña Lunita!” —respondió con amor—
“Vengo a felicitarte y traigo este honor.”
“¿Felicitarme?” preguntó sorprendida
“Sí, por tu ternura tan pura y querida, por tu bondad y ese gran corazón y por cuidar a Nube con tanta devoción.”
Lunita sonrió… pero al instante miró,
buscando a su amigo, que no apareció:
“Nube… ¿dónde estás?” llamó con calor.
Y Nube salió, con tímido temblor:
“¿No… no estás enojado conmigo, señor?”
Don Sabio se acercó con paso calmado y frente a él, con cariño, se ha arrodillado:
“¿Enojado? Nube… escucha, por favor, he venido a decirte algo del corazón.”
Puso su patita sobre su hombro pequeño y habló con dulzura, como en un sueño:
“A veces los corazones más buenos,
son los que dudan… aunque estén llenos.”
Nube alzó la mirada, empezó a sentir,
que algo en su pecho quería florecer y vivir.
“Eres valiente, amoroso y especial,
aunque no lo creas… eso es real.”
Lunita abrazó a Nube con todo su amor y él sintió calma, sanando su interior.
Y en aquella casita, bajo el cielo fiel,
no solo florecieron las flores… también él.
✨ A veces dudamos de lo que somos por dentro,
pero lo hermoso ya vive en nuestro centro.
Aunque no lo veas, aunque cueste creer,
eres más maravilloso de lo que logras ver. 💫