18/02/2026
Esteban Portugal, vocalista de , tras el incidente ocurrido durante su presentación en la ciudad de Ambato —donde manifestó su incomodidad al ser rociado con espuma de carnaval—, ha dado un giro estratégico a su comunicación bajo los siguientes pilares fundamentales:
1. Reconocimiento de la percepción: Admite que pudo existir una interpretación errónea sobre su manera de vivir y entender las festividades.
2. Respeto a la diversidad de pensamiento: Comprende que su criterio es personal y que coexisten diversas formas de sentir, pensar y experimentar "la fiesta".
3. El rol del seguidor: Acepta que la figura del artista se construye y se posiciona gracias a la percepción brindada por el fan.
4. Responsabilidad discursiva: Reconoce que ciertas expresiones pueden incomodar a una localidad; por ello, es imperativo ser cauteloso, evitando generalizaciones y la creación de estereotipos.
5. Crisis como oportunidad: Entiende que un error constituye una oportunidad valiosa para el reposicionamiento y la fidelización de cualquier marca.
6. Empatía y redención: El artista no solo asume la equivocación, sino que busca empatizar con su audiencia, priorizando el valor del apoyo de sus seguidores bajo la premisa: "el fan es lo más importante".
7. La marca sobre el individuo: El grupo es una marca con vida propia, valores e identidad que trascienden la individualidad de sus integrantes. Papaya Dada es la manifestación precisa del coloquio ecuatoriano: barroco, carnavalero, fiestero y alegre.
8. Disculpa auténtica: La agrupación no solo ofrece disculpas, sino que lo hace con un estilo propio. Al dejar de lado las percepciones particulares de sus miembros, fortalecen la identidad corporativa, demostrando que incluso en la redención se debe mantener la autenticidad.