19/12/2024
Recientemente, junto a los psicólogos de HIAS, facilité un taller dirigido a maestros de primaria enfocado en equilibrar sus actividades y resaltar la importancia de las palabras y acciones, que pueden tanto construir como dañar. Subrayamos que la labor docente es una misión de guías de vida, donde se entrelazan historias tanto hermosas como desafiantes de aquellos en quienes alguna vez confiaron, nutrieron, cuidaron y enseñaron desde la empatía, madurez, amor y profesionalismo.
Con el tiempo, emergen relaciones de alumnos que, gracias a esa fuente de enseñanza y paciencia, albergan en sus mentes sueños, amor propio, autoestima e identidad. Reconocimos que todo trabajo conlleva momentos de estrés y que es esencial equilibrar la vida personal y profesional, utilizando la balanza como fundamento. Entendemos que las primeras etapas de la niñez son cruciales para determinar el amor y la confianza en sí mismos.
Animamos a los docentes a mirar a cada estudiante con ojos de misericordia, paciencia y esfuerzo, para apoyar incluso al niño alumno "inquieto, maleducado, descuidado, dejado", indagando qué sucede en ese o niña. Les instamos a comprometerse con las herramientas pedagógicas ya cuidar su propia salud mental, evitando trasladar cargas personales al espacio donde deben sembrar conocimiento, paz y sueños.
Compartí con ellos la historia "Leticia, piojos y cuentos" del Dr. Víctor Manuel Cruz Castañón, que ilustra cómo una niña, a pesar de las adversidades, encontró en su maestro una fuente de inspiración y apoyo.
Esta narrativa resonó con muchos, recordándonos la necesidad de ser respetados, valorados y talentosos con palabras poderosas que impulsan a soñar. Invitamos a los participantes a reflexionar y conectarse con su propósito de vida, evitando caer en estereotipos, menosprecios o ridiculizaciones, siendo congruentes con los valores de la profesión. Se recibieron herramientas de autocuidado, empatía, liderazgo y trabajo en equipo para que puedan regularse y afrontar el día a día con renovada energía y compromiso.
'Siembra en los niños ideas buenas aunque no las entiendan... Los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón' (María Montessori).