Se recoge, se transporta y se gestiona generando un biocarburante ecológico respetuoso con el medio ambiente.
“¿Y si intentamos reciclar todos los residuos de café?” Esta fue la locura que se le ocurrió a parte del equipo. Eran conscientes de que los posos de hostelería terminaban en el vertedero, igual que las cápsulas de café, ya que el contenedor amarillo no es su lugar adecuado. Contando con
la infraestructura necesaria comenzamos con el proyecto piloto de Kafea. Tuvimos el apoyo de importantes instituciones y empresas:
- La Diputación Foral de Gipuzkoa nos ayudó a investigar e innovar dentro del entorno de la economía circular.
- El ayuntamiento de Donostia nos permitió colocar contenedores para cápsulas en cuatro barrios de la ciudad.
- Euskovazza, filial de Lavazza, nos aportó posos y cápsulas de sus empresas asociadas. También nos ayudó a investigar qué artículos podíamos producir con este material. Separamos los posos de las cápsulas, los procesamos y con el material resultante fabricamos los primeros productos. La presentación del resultado fue un éxito y hoy en día Kafea no es solo una marca sostenible de economía circular. Somos una gran familia, porque gracias a todos los que hemos aportado nuestro granito de arena ayudamos al medioambiente.