15/10/2026
"Una empresa sin personas es un edificio". Con esta reflexión, Rubén Montesinos Torres nos ha invitado hoy a mirar hacia dentro de nuestras organizaciones durante la presentación de su libro 'Empresas magnéticas', en una jornada celebrada en Escuela de Negocios FEDA, con motivo de la XVIII edición del .
En su charla «No busques talento, haz que te encuentren», Rubén ha compartido algunas claves para atraer, desarrollar y fidelizar talento: tener un propósito compartido, cumplir lo que prometemos y crear oportunidades para que las personas puedan crecer.
También nos ha recordado que no basta con hacer las cosas bien: hay que dar a conocer lo que hacemos, apoyándonos en una realidad interna coherente con lo que contamos. Porque la confianza se construye entre personas y los valores de una empresa se demuestran en sus comportamientos cotidianos.
En un entorno que cambia continuamente, aprender, desaprender y volver a aprender resulta esencial. Y para acompañar ese cambio, "las empresas magnéticas necesitan líderes magnéticos": personas capaces de escuchar, desarrollar autonomía y ayudar a sus equipos a avanzar.
Después, hemos trasladado estas ideas a la experiencia empresarial en un coloquio sobre talento y dirección, moderado por Carlos Manuel Muñoz Buendía, con Rubén y dos antiguos alumnos/as del : Mª José Cantos, CEO de Pinturas MACY, y Pepe Perezagua, CEO de Audidat Cumplimiento Normativo.
Pepe ha explicado cómo ha evolucionado su manera de seleccionar y acompañar a las personas, dando mayor importancia al encaje mutuo con la cultura de la empresa, la flexibilidad y la comunicación. Ha compartido también «La hora del CEO», un espacio de conversación con su equipo para escuchar y transmitir los valores de la compañía.
Mª José ha destacado que construir un buen equipo requiere combinar conocimientos, calidad humana y generosidad para compartir lo que sabemos. Su experiencia con la jornada continua ha puesto un ejemplo concreto de cómo adaptar la organización a distintas necesidades de conciliación. Y nos ha dejado una reflexión que conecta con el valor de la formación: "El MBA no te cambia las empresas. Cambia los ojos con los que las miramos".
Ambos han subrayado lo que aporta compartir aula con profesionales de otros sectores: llevar problemas reales, contrastar perspectivas y encontrar soluciones que pueden ponerse en práctica al día siguiente.
El coloquio nos deja retos claros: escuchar de forma continua, facilitar el desarrollo profesional y conseguir que el conocimiento se comparta y permanezca en la organización. Y una pregunta para seguir reflexionando: ¿estamos preparados para dirigir lo que viene?
Gracias a Rubén, Mª José y Pepe, y a todas las personas que nos habéis acompañado, especialmente a los antiguos alumnos/as que seguís vinculados a la Escuela. El desayuno nos ha permitido continuar una conversación que tiene mucho recorrido en nuestras empresas.
Con la colaboración de Fundación Globalcaja.