13/03/2016
Poda de los rosales
Los rosales hay que podarlos al menos una vez al año. Esto se debe a que las nuevas rosas florecen sobre los brotes del año. Marzo es el mes adecuado para podar los rosales, cuando ya han acabado las heladas. Esta poda se puede completar en noviembre, haciendo otra poda para eliminar los restos de madera mu**ta y las flores marchitas.
Debemos suprimir la madera mu**ta y los chupones, las ramitas poco vigorosas y los ramos que crecen enmarañados. Conservaremos los ramos sanos que tengan un vigor similar, para dar cierta armonía. Estos deben estar dirigidos hacia el exterior de la planta. Es recomendable podar en bisel a pocos metros de la yema y con inclinación opuesta para evitar que el agua escurra sobre ella.
La poda en función del tipo de rosal
Rosales tipo matorral y miniatura
Hay que conservar de 3 a 7 ramas principales. Daremos preferencia a los brotes jóvenes y eliminaremos los leñosos. Posaremos dejando de 3 a 5 yemas, o lo que es lo mismo, a unos 15 o 20 cm. Despejaremos el centro del arbusto.
Rosales trepadores
Hay que conservar entre 3 y 5 ramas, que serán las que formarán la armadura. Después cortaremos los brotes laretales dejando unos 40 cm.
Rosales trepadores de floración anual
Conservaremos entre 6 y 7 ramas principales y contaremos las ramas laterales dejando dos yemas.
Rosales viejos
Estos rosales no hay que podarlos de manera sistemática. Lo que hay que hacer es eliminar ramos mu***os o que estén enmarañando la estructura.
Rosales arbustivos y rastreros
Estos rosales los tendremos que podar a partir del tercer o cuarto año de haberlos plantado. Podaremos sus ramas terminales cada 3 años.