29/07/2026
El celo del corzo tiene algo especial🦌
Después de semanas en las que muchos machos parecen desaparecer entre el calor, la sombra y la comida del monte, llega ese momento en el que todo cambia. Empiezan los movimientos, las carreras, los círculos en la hierba y esas tardes en las que cualquier bancal puede darte una sorpresa.
No es una época fácil, aunque desde fuera pueda parecerlo. El corzo se mueve más, sí, pero también hay que saber leerlo: controlar el viento, observar a las corzas, entrar despacio y no confiarlo todo al reclamo.
Porque en el celo, muchas veces, el lance empieza mucho antes de ver al animal.
Empieza en los días previos, en los rastros, en los pasos, en las querencias y en esas horas de espera en las que el monte parece estar parado… hasta que de repente se rompe el silencio.
Julio y agosto son meses de calor, paciencia y nervios.
Y para quien sabe disfrutarlos, una de las épocas más bonitas del corzo. 🌿