08/10/2026
¿Lo lavarías en casa?
La lana necesita algo más que “un programa delicado”. Agua, temperatura, movimiento y centrifugado pueden alterar sus fibras y hacer que una prenda que te quedaba perfecta… deje de hacerlo.
Un lavado inadecuado puede provocar encogimiento, pérdida de forma o apelmazamiento, afectando tanto al tacto como a la caída del abrigo.
Por eso, antes de lavar una prenda de lana, hay un gesto imprescindible: mirar su etiqueta de cuidado. Y cuando la prenda requiere un tratamiento específico, mejor dejarla en manos profesionales.
Y tú, después de saber esto, ¿te atreverías a lavar tu abrigo de lana en casa?