29/11/2016
Hoy vamos a hablar de otra palabra acabada en ING… El layering es un concepto que se utiliza en moda. Consiste en la superposición de capas consiguiendo un look único.
El término se ha llevado a la cosmética, denominándose así, la técnica de cuidado facial de origen japonés. En oriente se celebra un ritual para el cuidado del cuerpo desde tiempos inmemoriales (otro día hablaremos de ello).
El premio para la mayoría de los japoneses es una tez brillante y simétrica. Por ello, esta técnica se está extendiendo en muchos países.
Se trata de SUPERPONER productos de forma que a tu piel no le falte nada. Pero no se trata de llenarla de toxinas, sustancias que la ahoguen y no le permitan respirar y lucir fresca.
¿Cuál es el éxito de esta técnica? Sencillo: Diferentes productos cosméticos tendrán una mayor eficacia si se usan combinados de manera conjunta y en un orden determinado, así su eficacia se completará e incluso se aumentará.
Se recomienda utilizar los productos que sean adecuados para tus necesidades particulares. Aquí presentamos el esquema más sencillo:
1º LIMPIAR: Libera tu piel de las impurezas del día a día y del maquillaje. Sin limpieza olvídate de tener una piel brillante y tersa. No te la puedes saltar.
2º TÓNICO facial. Un golpe de frescor para los poros. Revitaliza y limpia los poros profundos de la piel y, lo que es más importante mantiene la piel más limpia y aislada de todos los agentes externos.
3º: SÉRUM: Reparará y nutrirá células de la piel profunda. Es imprescindible, mantiene el nivel de hidratación necesario para que la piel resista todos los ataques externos. En este punto puedes añadir productos específicos, para arrugas más marcadas, efectos tensores, antimanchas …. Los sérums llegan a las tres capas de la piel: la más profunda (hipodermis), la intermedia (dermis) y la superficial (epidermis). Si aplicas varios, empieza por el más ligero.
4º: CREMA HIDRATANTE Es el broche final. De esta forma ayudarás a la piel a retener la hidratación aportada por el sérum. Sirve para sellar.
Pruébalo y verás los efectos inmediatamente: Tendrás una piel jugosa, fresca, brillante y llena de vida.
Consejos:
Cuantos más componentes y sustancias de cuidado puedan penetrar en la piel, obtendremos un mejor resultado.
Asegúrate que los productos son libres de agentes tóxicos. Elige productos sin conservantes.
Dedícale atención especial. Convierte ese momento en un ritual, mimando tu fiel compañera.. la piel. No te limites a extender los productos, masajea tu cutis, permite que se absorban. Sólo en ese momento se empieza con la siguiente capa. Disfruta ese momento, notando cómo te sientes bien, cómo tu piel te da las gracias.