26/10/2021
Hablemos del Servicio Post Venta
Ya tenemos claro que la calidad, el precio y el servicio se presuponen en un producto por parte del cliente.
O sea, que lo de “tenemos la mejor calidad al mejor precio y un servicio personalizado”, NO SIRVE DE NADA en tu discurso de ventas.
Ahora se habla de la experiencia de cliente, durante todo el proceso de interacción con tu marca.
Vale sí, otro día hablaremos largo y tendido sobre ello, que da para mucho.
Hoy, queremos centrarnos en el servicio POST VENTA. Un término que puede parecer algo demodé, pero que es BÁSICO e IMPRESCINDIBLE para que tus clientes estén satisfechos con tu marca, aun cuando hayan tenido problemas con el producto o servicio que han comprado.
Es cierto que debemos esforzarnos por ofrecer lo mejor de lo mejor a las personas que nos compran (o que son susceptibles de comprarnos). Pero a veces, pasan cosas: un producto defectuoso, en mal estado, un despiste, un error humano, un fallo en una entrega. Todo esto puede pasar, solo faltaría.
Cuando pasa algo, es vital que seamos rápidos respondiendo a la queja o reclamación y solucionando, de forma excelente, el problema que le hemos ‘ocasionado’ al cliente.
Si nos diferenciamos en eso, prestando un servicio post venta impecable, siendo amables, rápidos y resolutivos, el error se enmendará más fácilmente y el cliente recordará lo bien que le has atendido con su problema y olvidará el problema en sí.
Lo tenemos más que comprobado: cómo trates y atiendas a tus clientes después de una compra es una de las mejores formas de fidelizarlo y de que sea prescriptor de tu marca.
Hay mil maneras de poner esto en práctica. ¿Qué haces tú con tu servicio post venta?