15/04/2023
Empezaron los proxenetas de la Fotografía de Stock a cargarse el mercado. Se dieron cuenta de que haciendo una sesión de fotos con modelos sonrientes y familias felices, una empresa de Wisconsin les compraría alguna foto por 10€, y tal vez otra de Australia al dia siguiente lo volvería a hacer. Y así, a base de rebajar honorarios, se hicieron con un mercado vago, que no le interesaba la exclusividad, sino la resolución rápida y barata. Y redujeron así, el trabajo y los ingresos de muchos fotógrafos, a base de globalizar el mundo de la imagen. Por suerte quedaron los buenos clientes, que no se conformaban con tener la misma foto en su página web, que la que tenía la competencia en el vinilo de su vestíbulo.
Ahora, de los autores del mismo título, llega la
Inteligencia Artificial, que de inteligencia tiene poca y de artificial un montón, y que viene a usurpar los huecos que dejaron los buitracos del Stock. Hasta ahora, había visto resultados de ejecución bastante hortera, que no me preocupaban lo más mínimo. Hoy he visto una serie de fotografías de calle, Street Photography que le llaman, con estilo Alex Webb, pero de nueva creación y con resutados dramáticamente aceptables. Evidentemente, se pierde toda la gracia que tiene o tenía la Street Photography, en su condición de inmediata, casual, auténtica y fresca. Pero quién decidirá si es falsa o real de aquí unos años? Quién valorará el esfuerzo de estar en la calle esperando el instante en que la señora cruce la calle en el mismo momento que pasa una paloma y sale un hombre con smoking y bastón de la portería de enfrente?
Nos iremos ahogando poco a poco en el charco del progreso tecnoilógico, buscando la orilla pura, donde la maldita evolución aún no haya podido llegar.