30/03/2021
El producto nacional bruto no toma en considera- ción la salud de nuestros hijos, la calidad de su educa- ción, o la alegría de su juego. No incluye la belleza de nuestra poesía o la fortaleza de nuestros matrimonios; la inteligencia de nuestro debate público o la integridad de nuestros funcionarios públicos. No mide ni nuestro in- genio ni nuestro coraje; ni nuestra sabiduría ni nuestro aprendizaje; ni nuestra compasión ni nuestra devoción a nuestro país; en definitiva, mide todo, a excepción de lo que hace que la vida valga la pena. (Kennedy, 1968)