03/11/2026
El sábado me compré flores… Sin cumpleaños, sin celebración y sin que nadie tuviera que regalármelas.
Y es que a veces cuidarse no consiste en hacer grandes cambios. A veces es bajar el ritmo, tomarte un café sin mirar el reloj, decir que no sin dar veinte explicaciones o llegar a casa con unas flores simplemente porque te apetecían.
Nos pasamos la vida pendientes de tantas cosas que, de vez en cuando, se nos olvida incluirnos en la lista. ¡Y no, no hace falta habérselo ganado!
Hay pequeños gestos que no cambian la vida, pero sí la manera de vivirla.
Hoy, calma y flores para mí.
¿Cuándo fue la última vez que te mimaste? ¡te leo! 😉