12/02/2016
LIDERAR DESDE EL AMOR Y NO DESDE EL MIEDO
Trabajando la semana pasado en una formación con un equipo, introdujimos en la sesión un concepto muy sintetizado y a la vez muy potente de la escritora Marianne Williamson que dio que hablar y que me gustaría compartir con vosotros.
La autora hacía referencia al hecho de que las personas nos movemos por la vida actuando desde el AMOR o bien desde el MIEDO, en un baile constante, automático y inconsciente en la mayoría de seres humanos.
Desde el amor como concepto aglutinador que recoge todas sus formas y variedades como la amistad, la bondad, la cercanía, la generosidad, el afecto, la confianza, la seguridad…
Y desde el miedo refiriéndose en cambio a todo lo contrario, la envidia, la desconfianza, la protección emocional, la desconsideración, la complacencia, la crítica, el cinismo, el control…
En realidad durante el día muy probablemente las personas estemos pasando de un estado a otro en función de cómo nos sintamos y de lo más o menos seguros que nos encontremos en las diferentes situaciones que suceden en nuestra vida.
Todo lo expuesto me hace reflexionar en como nos relacionamos los unos con los otros en las empresas y organizaciones donde trabajamos, con nuestros equipos, siendo directivos, responsables de equipos, managers, comerciales, técnicos…
¿Tomamos nuestras decisiones en nuestro trabajo desde el AMOR o desde el MIEDO? ¿Nos relacionamos con nuestros compañeros desde el AMOR o desde el MIEDO? ¿ Qué impacto tiene eso en nuestras relaciones? ¿Y en nuestra productividad en el equipo? ¿Cómo lideramos nuestra vida entonces, desde el AMOR o desde el MIEDO?
En el argot de TLC (THE LEADERSHIP CIRCLE) diferenciamos el liderazgo personal que ejercemos en si es CREATIVO o es REACTIVO y eso me conecta mucho con si es desde el AMOR o desde el MIEDO.
Cuando nuestro liderazgo en la organización es CREATIVO, nuestras relaciones son cálidas y generosas, desarrollamos y/o cooperamos con el equipo, colaboramos con los demás, somos auténticos, íntegros y valientes para explicar nuestro punto de vista, tenemos interés en un bien mayor y queremos conseguir resultados con un propósito y una visión que nos motive. Nuestro liderazgo es pues de alto rendimiento. Nuestro liderazgo es desde el AMOR.
En cambio cuando somos REACTIVOS reflejamos las carencias interiores que limitan nuestro LIDERAZGO. Entonces nos mostramos controladores para que sea todo perfecto y no nos equivoquemos, distantes para protegernos emocionalmente y/o complacientes para cumplir con las expectativas de los demás, por miedo a no ser aceptados tal y como somos. En este caso, nuestro liderazgo personal limita nuestro rendimiento por que estamos actuando desde el miedo.
Darnos cuenta de todo ello, puede ser un primer paso para mejorar en nuestro liderazgo, para evolucionar como ser humano.
¿Cómo queremos vivir nuestra vida entonces? CREATIVAMENTE o REACTIVAMENTE, desde el AMOR o desde el MIEDO..
Nosotros podemos elegir.
JESUS SANZ