12/06/2026
El control profesional de hormigas mediante cebo granulado se basa en la eliminación de la colonia a través de la transferencia del ingrediente activo entre las obreras y el resto de individuos (larvas, reinas y otras castas).
1. Inspección previa
Identificación de la especie de hormiga.
Localización de senderos, puntos de entrada y zonas de actividad.
Determinación aproximada de la ubicación del nido o nidos satélite.
Evaluación de factores ambientales que puedan afectar a la eficacia del tratamiento.
2. Selección del cebo granulado
Utilización de cebos granulados autorizados para uso profesional.
Elección de formulaciones con atrayentes adecuados a las preferencias alimenticias de la especie (azucaradas, proteicas o grasas).
Empleo de materias activas de acción retardada que permitan el transporte del cebo al interior de la colonia antes de producir la muerte de las obreras.
3. Aplicación
Distribución del granulado en pequeñas cantidades sobre los recorridos activos y en las proximidades de las entradas al nido.
Evitar acumulaciones excesivas que puedan generar rechazo.
No aplicar directamente sobre alimentos ni en zonas susceptibles de contaminación.
Mantener el cebo protegido de la lluvia, riego o limpieza intensiva.
4. Mecanismo de control
Las obreras recogen el granulado y lo transportan al hormiguero. El alimento es compartido mediante trofalaxia con otras obreras, larvas y reinas. La acción retardada del insecticida favorece la distribución del producto por toda la colonia, permitiendo la reducción progresiva de la población hasta su eliminación.
5. Seguimiento
Inspección entre 7 y 14 días después de la aplicación.
Reposición del cebo cuando haya sido consumido.
Evaluación de la persistencia de actividad y aplicación de medidas complementarias si fuese necesario.
Verificación de la eliminación de la colonia y de posibles focos secundarios.
6. Medidas complementarias
Eliminación de fuentes alternativas de alimento y agua.
Sellado de grietas, fisuras y puntos de acceso.
Mejora de las condiciones higiénico-sanitarias del entorno.
Implantación de un programa de monitorización para prevenir reinfestaciones.
Resultado esperado:
Cuando el cebo granulado es adecuadamente seleccionado y aplicado, el control suele observarse a partir de los primeros días, alcanzándose normalmente la eliminación o reducción significativa de la colonia en un plazo aproximado de 1 a 4 semanas, dependiendo de la especie, tamaño de la colonia y condiciones ambientales.