27/09/2026
El ciclo de la vida en el Embalse de La Breña:
la importancia de la cadena alimentaria
En la tranquilidad de nuestro pantano ocurren a diario procesos naturales fascinantes que a menudo pasan desapercibidos.
Estas dos imágenes nos muestran de forma impecable y directa cómo funciona la red trófica en el Embalse de La Breña y cómo la naturaleza aprovecha absolutamente cada recurso.
En la primera fotografía podemos observar el cuerpo sin vida de una carpa (Cyprinus carpio), una de las especies de peces más emblemáticas y abundantes de nuestras aguas.
Aunque ver a este ejemplar inerte pueda parecer un hecho triste, en el ecosistema acuático la muerte de un pez marca el inicio de una etapa fundamental para el mantenimiento de la vida.
En la segunda imagen y en el fondo de la primera se aprecia la rápida acción de los descomponedores y carroñeros del embalse: el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii).
Estos crustáceos acuden al lugar para alimentarse de los restos de la carpa.
Lejos de ser un proceso negativo, la labor de estos cangrejos (junto a los insectos como las moscas que se aprecian en la superficie) es crucial: aceleran la descomposición de la materia orgánica, limpiando el fondo y liberando nutrientes esenciales en el agua.
Gracias a este reciclaje natural, los nutrientes regresan al ecosistema para alimentar al fitoplancton y a las plantas acuáticas, que a su vez sostendrán a los pequeños invertebrados y a las futuras generaciones de peces de nuestro pantano.
Fotografías que nos recuerdan que en las orillas de Almodóvar del Río nada se pierde, todo se transforma y la vida siempre abre paso a un nuevo ciclo.