18/11/2014
EXPERTOS Y NOVATOS EN LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS Y CREATIVIDAD
David Pinilla Ruiz. 18 de NOVIEMBRE de 2014
Es evidente que entre personas expertas y novatas en un determinado ámbito de conocimiento existen diferencias previas en cuanto a las nociones y experiencias que cada cual tiene en ese campo. Pero ello no basta para justificar la diferente manera de proceder de unos y otros en la solución de los problemas que se presentan. Hay diferencias en el modo de procesar la información, así como en el afrontamiento de las dificultades, que ponen en ventaja a algunas personas para vencer los retos y superar las dificultades.
La flexibilidad en la adaptación a las nuevas situaciones y la creatividad en la búsqueda de soluciones novedosas, están íntimamente relacionadas con el éxito de las personas en el afrontamiento de los problemas.
En estas breves líneas trataremos de señalar las principales diferencias en el modo de operar de expertos y novatos (Chi 2006), para concluir cuales son las características que se deben potenciar para que la persona tenga más posibilidades de afrontar eficientemente la solución de sus problemas:
1) Los expertos generan lo mejor de forma más rápida y detectan y reconocen mejor aspectos de la información que pasan desapercibidos para los novatos. Este resultado experimental, hallado una y otra vez en las investigaciones, no se debe al mayor bagaje de conocimientos en una materia determinada que tienen las personas expertas, ni a las diferencias que pueda haber en la capacidad de memoria, sino a la organización mejor estructurada de los conocimientos de unas frente a los otras. A menudo creemos que basta con tener muchos conocimientos en un área para saber, “hemos leído mucho sobre el tema”, decimos. Sin embargo, la ausencia de un plan formativo sistematizado y las carencias en la organización de los conocimientos hacen que pongamos al mismo nivel datos irrelevantes y fenómenos cruciales, quedándonos atrapados en un marasmo de irresolución, incapaces de tomar decisiones.
2) Los expertos analizan durante más tiempo los problemas, lo cual revierte en una mejor representación del espacio problema y, consiguientemente, en una mejor y más rápida solución. Aunque sea un lugar común el decir que las personas con mayor rendimiento actúan como si no les costase trabajo realizar las tareas, lo cierto es que dedican más tiempo al análisis y la planificación de lo que van a hacer. De este modo “ahorran” tiempo en la ejecución de la tarea.
3) Los expertos seleccionan las mejores estrategias y procedimientos para una situación determinada, debido a su mejor representación del espacio problema que incluye el estado del que se parte, los operadores o medios que se han de usar y el estado final al que se quiere llegar, los expertos adecuan mejor los medios a los fines concretos en una situación concreta. Es decir, que son capaces de encontrar las herramientas específicas para cada caso. Una vez más ello se consigue dedicando más tiempo a la comprensión del problema y desechando las actuaciones impulsivas o basadas en el ensayo y el error.
4) Los expertos desarrollan sus actividades con menor esfuerzo y tienen mayor auto-control. La automatización progresiva de los procedimientos viene determinada por la práctica continuada con el mismo tipo de problemas, por tanto no es una característica innata de la persona que no se pueda aprender. Como decíamos antes, a menudo parece como si a las personas expertas no les costase trabajo realizar las tareas, pero lo que ocurre es que llega un momento en que las desarrollan sin esfuerzo, las automatizan, posiblemente debido a la mejor estructuración de sus conocimientos y a la liberación de recursos cognitivos para realizar otras tareas. La automatización de los procesos hace que los expertos dispongan de mayores cuotas de auto-control sobre el proceso de su propio pensamiento, ya que no tiene que dedicar tantos recursos a la actividad que realiza.
Como se deduce de lo anteriormente expuesto, los expertos representan mejor los problemas debido a la mejor estructuración de sus conocimientos. Pero, independientemente del conocimiento que las personas tengan en un campo concreto, existen diferencias individuales en la aplicación de heurísticos o útiles apropiados a los distintos espacios problemas. Estas diferencias en inteligencia y creatividad se deben fundamentalmente a los metacomponentes del funcionamiento inteligente, que son procesos de orden superior empleados en la planificación, control y evaluación de la solución de problemas (Teoría Triárquica de Stemberg. 1985).
Pues bien, los aspectos más relacionados con el pensamiento creativo y la búsqueda de soluciones novedosas tienen que ver con habilidades intelectuales, conocimientos, estilos cognitivos, rasgos de personalidad y motivación, que conducen a resultados divergentes con la mayoría.
Las personas creativas tienen mayor facilidad para reorganizar la información porque presentan mayor flexibilidad al definir los problemas y contemplan mayor número de alternativas. Filtran menos la información distractora lo cual aumenta la posibilidad de encontrar nuevos patrones o detectar informaciones no evidentes.
Las personas creativas tienen mayor tolerancia a la ambigüedad, una actitud abierta a las nuevas experiencias y una actitud crítica ante las normas establecidas.
Finalmente la auto-confianza y la motivación marcan las diferencias individuales en la aplicación de soluciones creativas a los problemas. La motivación intrínseca hace que estas personas se encuentren dispuestas a la solución de nuevos retos, abiertas a interactuar con el medio para integrar la nueva información con el conocimiento almacenado, a plantearse nuevas alternativas.