20/05/2026
El Colegio Bahía de Almerimar, junto a El Ejido (Almería), se implanta en el paisaje costero como respuesta sensible a los condicionantes climáticos y al carácter del entorno, donde el cielo y el mar dibujan un horizonte limpio y luminoso. La composición del proyecto parte de dos cuerpos paralelos B+1, orientados noreste-suroeste, que buscan optimizar la entrada de luz natural, favorecer la ventilación cruzada y garantizar aulas soleadas y confortables. Entre estos cuerpos se sitúan los núcleos de comunicación vertical y las circulaciones comunes, ampliados en puntos estratégicos para permitir permeabilidad visual y dotar a los espacios de encuentro de luz natural, transformando los recorridos cotidianos en escenarios de exploración y aprendizaje.
Los interiores se conciben como espacios cálidos y estimulantes, un verdadero campo de juego y aprendizaje donde la luz, la orientación y la ventilación cruzada potencian la experiencia sensorial y cognitiva de los alumnos. El juego de lamas azules, inspirado en el cielo despejado de Almerimar, filtra la luz y establece un diálogo continuo con el paisaje, mientras que las fachadas en mortero de cal reflejan el sol, incorporando un recurso vernáculo que integra el edificio en su contexto y refuerza su carácter amable y reconocible. La arquitectura escolar se convierte así en un instrumento pedagógico, donde cada aula, cada pasillo y cada espacio común invitan a descubrir, relacionarse y aprender.
Ejido
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