13/04/2022
Continuamos donde nos quedamos la semana pasada detallando comportamientos significativos del lenguaje dentro del servicio y las habilidades de venta.
Sigamos viendo tips importantes.
➡️ ¿Cómo actuamos ante las preguntas?. La mayoría de las veces respondemos a lo que se nos dice de forma inmediata, casi automática. Una de las técnicas más eficaces de la escucha activa consiste en repetir lo que dice el cliente, que resuene con lo que dice y le demos valor. Cuando la otra persona se escucha a sí misma, siente que alguien está realmente se está preocupando entenderla y se está involucrado en la conversación.
➡️ ¿Ofrecemos la solución hablando de beneficios?. Cada vez que presentamos una solución, es necesario conectarla con el cliente: "Como me comentaste que... entonces mi propuesta es...para ayudarte a…".
Cuando somos capaces de conectar la solución con lo que el cliente ha dicho y sus necesidades conseguimos generar un valor a la persona, que siente como la solución de la que le hablamos se adapta a sus necesidades y, por lo tanto, la aceptará con mayor facilidad.
➡️ ¿Cómo hacemos el cierre?. Este momento es un punto que muchos temen y en el que fallan. En la mayoría de los casos escuchamos una frase de cierre del estilo "este es un producto que puede adaptarse a ti" o "esta es mi solución para la cuestión que planteaste". Cuando a alguien se le ofrece una solución de esta manera, normalmente tiende a rehuir y le genera cierta inseguridad a la hora de tomar la decisión, por lo que, en este punto, es interesante ofrecer alternativas.
Los estudios de Dan Arieli muestran que una vez que a alguien se le ofrece más de una opción, aumentan las posibilidades de éxito en el cierre, se puede hacer incluso a modo de pregunta, ejemplo: "¿Cuándo abrir su cuenta, mañana o en dos días?".
➡️ ¿Cómo reforzamos la emoción después del cierre?. Generalmente lo que sucede después de una llamada de ventas es que siempre hay "sensaciones" repentinas en las personas haciéndoles sentir que cometieron un error al comprar. Para evitar estas dudas, y para asegurarse de que la otra parte está conforme con la compra, se debe preguntar al final de la conversación "¿Cómo ves la solución? ¿Te sientes bien?" En este punto, el cliente se muestra más positivo hacia su interlocutor y la respuesta que le dará lo ayudará a fortalecer la decisión que ha tomado y, en última instancia, también condiciona su respuesta hacia la persona en futuras interacciones.