07/09/2023
❤️ CAZORLA EN RUTA & ALMA GAIA
Expectante, ansiosa, confiada, silenciosa… esperando agradecida las cien veredas que abren cada día ... así está Cazorla y su Sierra con el mañana administrativo y la ubicación de Alma Gaia. Y la naturaleza responde desde el silencio; responde desde el silencio porque el silencio es su idioma, su lengua y su ser. Sí, es así, y yo, Lola Foronda, no tengo palabras para expresar correctamente lo que pienso de Alma Gaia.
Soy simplemente unos dedos que teclean el ordenador para traducir el murmullo del agua de las fuentes, el eco de las callejuelas del pueblo, o la esencia misteriosa de la Tragantia.
Veinte años atrás, Alma Gaiaunió su destino con el pueblo y su Parque, con la naturaleza y sus gentes, con los senderos sinuosos de sus sierras, con el goteo misterioso de sus fuentes, o con el fluir constante del Borosa o el Cerezuelo.
Olivares inmensos que se extienden como la falda armoniosa de la moza recostada en el lecho de Cazorla. Cientos, miles de veces, los guías de Alma Gaia han recorrido los perfiles de su cuerpo, han acampado en sus valles, han rodeado y acariciado los pezones de la mujer esbelta que va desde el nacimiento del Guadalquivir hasta Aguascebas; riscos encrespados y a la vez armoniosos que se ocultan apenas en la bruma de la mañana, quejidos de las ramas de los cipreses al tocar la brisa, valles profundos como secretos de la hermosura, y más allá, más lejos aún, el horizonte infinito de toda esperanza: llegar hasta su corazón, palpar la gloria, tocar el cielo de Cazorla.
Ciertamente, yo no tengo palabras para expresar el bien que habéis forjado sobre Cazorla y su Sierra. Quien habla es ella, Cazorla; quien agradece es ella, la Sierra; quien se expresa es la naturaleza que vosotros mostráis. Sois más que turismo, sois más que gentes que vienen, y fotografían, y disfrutan y se van. Vosotros sois ya Cazorla, sois parque natural, sois rumor de agua, sois, a veces, lágrimas también.
Y ya, dejando el teclado del ordenador, escuchando la fragancia de la voz de Cazorla y su parque, solo puedo balbucear una palabra: GRACIAS. Gracias a vosotros, Flor y Antonio, gracias a vuestro esfuerzo, gracias a vuestros guías, gracias a vuestro equipo, gracias a vuestro empeño y vuestro ser. Gracias por existir. Allá donde esté vuestra sede, vuestra ubicación administrativa o vuestras competencias oficiales, da igual, absolutamente igual. Vosotros sois Cazorla y su Sierra, estáis en sus gentes y en los miles de turistas a los que habéis mostrado tanta maravilla. Vosotros estáis, y ahora sí lo digo yo, Lola Foronda, en lo más profundo del corazón de esta tierra, y en el mío propio.
Gracias una vez más, os quiero.
Alma Gaia