19/08/2026
Nitrocelulosa, poliuretano, goma laca… más allá de la estética, cada sistema plantea decisiones distintas en el taller: espesor de película, dureza, elasticidad, tiempos de curado, capacidad de reparación o comportamiento durante el pulido.
La nitrocelulosa permite trabajar capas muy finas y ofrece una gran capacidad de reparación y retoque, además de desarrollar con el tiempo ese envejecimiento tan característico.
El poliuretano proporciona una película más resistente frente al desgaste y los agentes externos, con una gran estabilidad del acabado, aunque exige un proceso de aplicación y reparación diferente.
La goma laca, especialmente vinculada al acabado a muñequilla, permite conseguir películas extremadamente finas y un control muy preciso durante la aplicación, a cambio de una menor resistencia frente a humedad, temperatura o determinados productos.
No existe un acabado universalmente mejor. La elección depende del instrumento, de la madera, del resultado buscado y, sobre todo, de cómo queremos construir la película final.