10/07/2012
10/07/2012 Os quiero confesar...
Desde que descubrí el coaching lo sentí como una vocacion. Opino que quien se siente coach de algun modo lo es desde siempre.
creo que la vocacion innata hacia el coaching se reconoce por unos aspectos bastante claros:
- Interés por el propio trabajo de desarrollo personal.
- Mente abierta y espíritu de búsqueda.
- Gusto por las personas. Facilidad para establecer un contacto real.
- Vocación de ayuda a través de la comunicación.
Mi vocación por el coaching nació el día que supe de esta palabra, que para mí es de dificil traducción, "entrenamiento", "carruaje", "acompañamiento", sería insuficiente. Le da nombre a un interesante proceso de crecimiento personal que engloba unas técnicas sencillas para alcanzar nuestras metas personales y profesionales.
El coaching nos enseña a guiarte para que mejores tu calidad de vida, para que vivas mejor, extrayendo de tu propia experiencia y circunstancias el máximo partido.
El coaching muestra un espacio de respeto, libertat y confianza para que puedas construir la vida que realmente quieres vivir, no la que tus padres, familiares, tutores, sociedad...planea y espera que vivas.
Llevaba muchos años en el empeño constante de llegar a "personalizar" mi vida, de llegar a sentirme el único dueño y responsable de mis acciones y de mis resultado y decidir como quería realmente vivir. Han sido mucho años de busqueda, de pasion por el conocimiento de la mente, por el ser humano, por el sentido de la vida, por el disfrute y la felicidad. Lei incontables textos valiosos que me abrieron muchas puertas, me acerqué a ellas y pregunté, investigué, puse en practica y escribí ( poesia, ideas, pensamientos, ...) mientras me enfocaba en mi propia formación: Transformacion de patrones inconscientes, Meditacion (hata Yoga), control mental, PNL (Programacion Neuro Linguistica), lenguaje corporal, Reflexologia, Naturoparia, Terapias alternativas, Respiracion Holotropica (pranayama), Visualizacion creativa, etc...
Hasta que conoci el coaching en el 2007 iba compartiendo y ayudando a quienes me pedian ayuda y asi fue cobrando forma una vocacion que yo creia que no tenia nombre.
El coaching me llegó en el momento justo con su apuesta por el potencial individual del ser humano y la posibilidad que, Una vez descubiertas, pueden mejorar importantes aspectos de la vida. Era lo que yo, mi yo inconsciente, estaba buscando.
Me formé en coaching personal y como formador.
Como persona he ganado una nueva y profunda elegancia en mi vida. He descubierto nuevas capacidades y habilidades que nunca había creído que poseyese y aquellas que ya usaba, se han intensificado.
Con este escrito he querido haceros partícipes y agradeceros el querer "estar" y compartir el camino.
Alex Bartos