23/07/2026
A mediodía, cuando la fotovoltaica desborda el sistema y el precio cae a cero, el bombeo hidráulico absorbe cerca de 3.700 MWh subiendo agua a los embalses, casi una quinta parte de todo el excedente solar de esa hora.
Al anochecer, cuando el precio sube, el ciclo se invierte: esa agua baja y genera electricidad.
Es, en esencia, arbitraje físico a gran escala: comprar energía barata cuando sobra y venderla cara cuando escasea, sin necesidad de que nadie tenga que "creer" en ninguna tecnología. Es ingeniería aplicada al mercado eléctrico.
Este mecanismo debería ser el argumento central para explicar al público por qué el almacenamiento no es un capricho tecnológico, sino la pieza que hace rentable y estable tener tanta energía solar instalada.
Sin bombeo ni baterías, el exceso solar del mediodía simplemente se pierde o se vende a precio negativo, y por la noche hay que recurrir a gas. Con almacenamiento, ese mismo excedente se convierte en la electricidad que consumimos ocho horas después.
Debería explicarse mejor a la ciudadanía este mecanismo, en lugar de reducir el debate a "renovables sí o no".....