30/08/2026
Un taller no se mide en metros. Se mide por lo bien que te permite trabajar.
Yo empecé en un espacio de 4×4, con herramientas básicas y muchas limitaciones. Conforme llegaron trabajos más grandes, el invierno, el polvo y los acabados me fueron enseñando qué necesitaba realmente.
No amplié el taller por tener más espacio ni compré máquinas por tenerlas. Lo fui adaptando al recorrido real de cada trabajo, aprendiendo también de las compras y decisiones en las que me equivoqué.
Porque un taller grande puede ser un caos y uno pequeño puede funcionar perfectamente si está pensado para el oficio que realizas.
▶️ El episodio completo de Vivir del oficio · 02 ya está en YouTube.
Enlace en la bio.
¿Qué te limita más en tu taller: el espacio, el orden o las herramientas?