19/04/2017
GUÍA DE VIAJES PHOTOCLASSIC (III): IRLANDA
En PHOTOCLASSIC FERROL te sugerimos algunos de los lugares más bellos del mundo para disfrutar del viaje de novios.
Situada al oeste de la Isla de Gran Bretaña, Irlanda concentra en su territorio una variedad paisajística, patrimonial y cultural realmente fascinante. Su entorno natural despierta en el visitante una agradable sensación a estar caminando por tierras legendarias de héroes y misterios de druidas nunca revelados. Caminar por Irlanda es sentir sus raíces celtas, admirar su cuidado y único patrimonio prehistórico y medieval, y conocer sus tradiciones y gastronomía.
No en vano, sus inigualables paisajes y castillos han sido escenario de numerosas películas y series televisivas, como Braveheart o Juego de Tronos. Esta última tiene incluso su propia ruta de lugares emblemáticos en los que se ha rodado la serie (http://sobreirlanda.com/2014/02/13/ruta-de-juego-de-tronos-por-irlanda-del-norte/).
Las tierras de Irlanda son mágicas. Donde quiera que vayas, que no te dejarán indiferente.
Los 5 imprescindibles de Irlanda:
1. Contemplar los Acantilados de Moher, cerca de Galway, condado de Clare. El abrupto final de la costa oeste irlandesa con más de 200 metros de caída vertical hacia el mar te dejarán sin aliento. Un paisaje espectacular.
2. Seguir los pasos del gigante en Giant´s Causeway o “la Calzada del Gigante”, condado de Antrim, Irlanda del Norte. Estas formaciones hexagonales rocosas de basalto, declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco, fueron construidas por gigantes y comunican el norte de Irlanda con la isla de Staffa, en Escocia según una peculiar leyenda.
3. Volver al pasado en Brú Na Bóinne, en el condado de Meath. Este extraordinario conjunto de yacimientos del neolítico (3.200 A.C.) que supera la edad de Stonehenge en 1.000 años, contiene uno de los túmulos de la Edad del Hierro más importantes de Europa, Newgrange.
4. Disfrutar del magestuosoTrinity College, Dublin. La universidad más antigua y hermosa de Dublín es casi de obligada visita, pudiendo pasear por la Long Room, sala en la que se conservan sus ejemplares más valiosos, y en particular el Libro de Kells, uno de los libros más antiguos del mundo.
5. Y por último… cenar en un pub irlandés y probar el pan de soda mientras escuchas música tradicional en directo (escapa de las recomendaciones de las guías turísticas y deja que tu instinto te guíe), por supuesto, con una Guinness en la mano.
¡Salud!