22/08/2024
PÍLDORAS DE COACHING DE VIDA: CONSTRUYENDO RELACIONES VERDADERAS - Los niveles en una relación, ya sea amor, amistad, trabajo... se expanden en ocho pasos. Llegar al octavo significa que se está creando una relación verdaderamente profunda, seria y madura. Los otros pasos apenas están de paso. ¡Pero tenemos que enfrentarlos a todos! Tenemos por tanto: 1- ATRACCIÓN. Todo comienza con un "gusto" instintivo. Es la etapa indispensable para tener el deseo de crear la 2 - CONEXIÓN. Me gustas, quiero conocerte. Es un conocimiento basado en el instinto de atracción. En la atracción de pareja puede desembocar en la relación sexual, incluso después de unas pocas horas. Es sólo una "conexión" temporal, invertir en proyectos y fantasías en esta etapa es infantil. ¡Sería dramático si un embarazo resultara de la conexión sexual o si en unas horas tuviéramos que invertir nuestros ahorros en un proyecto corporativo sólo en base a esa conexión momentánea con una persona que nos encanta con sus ideas! ... no no... ¡eso no está nada bien! Por eso debemos evitar las relaciones sexuales tempranas con quienes recién conocemos, a menos que tengamos mucho cuidado... no es una cuestión de orden moral, sino de oportunidades que corremos el riesgo de arruinar. Por lo tanto, se espera que esta conexión sea sólo el empujón para pasar a la etapa 3: CONOCIMIENTO. Nos gustamos, nos sentimos conectados a nivel físico o mental… bueno, decidimos conocernos mejor. Por tanto, planeemos volver a vernos con cierta frecuencia, hablar de nosotros mismos, escuchar al otro. Ya se trate principalmente de conocimientos personales o de experiencias laborales, de cómo las hemos vivido, las dos partes sienten la necesidad de abrirse, de no esconderse, de no mentir. Es una fase muy delicada, que requiere sinceridad y sobre todo capacidad de escucha. Muchas veces NO escuchamos realmente a la otra persona, sino que seguimos nuestras reacciones ante cómo habla o posa, corriendo el riesgo de anular esta fase y un día sorprendernos con algo sobre esa persona que no recordamos que nos haya dicho alguna vez. . Pero sí, nos dijo, pero nosotros, aún atrapados en el encantador momento de atracción/conexión, no lo escuchamos. Es bueno que esta fase sea lo más completa y exhaustiva posible para que la relación pueda continuar lo mejor posible. Entonces... ¿no tenemos que ocultar nada? Depende. Evidentemente no podemos/debemos decir cosas estrictamente personales si la relación es de negocios. Todo debe permanecer en el contexto correcto. Si la relación es personal, sería una buena idea, cuando nos reunamos, hablar abiertamente sobre nuestras experiencias importantes. Evitando hacer la lista de la compra… pero hablando con extrema sinceridad cuando surge ese tema. Que se sepa que estamos en la fase antes de que "todo pueda ser usado en tu contra". Pero si no tenemos el coraje de la sinceridad no merecemos ninguna relación futura auténtica. Bien. Nos dijimos muchas cosas, aunque evidentemente no todas. A partir de este momento... comienza la 4 - LUCHA POR EL PODER. Ya sea que dure unas pocas semanas o muchos años, esta fase ocurrirá inevitablemente. Una fase que habrá que acabar si queremos llegar a la relación madura que buscamos, pero que es imprescindible. Una lucha entre dos fases: 5- ACEPTACIÓN y 6- COHERENCIA. Una relación sana requiere que la Lucha por el Poder se estabilice en un equilibrio entre aceptar las imperfecciones del otro, amarlo o valorarlo por lo que ES en su totalidad, y la correcta reivindicación de una coherencia básica. Si no somos consecuentes entre lo que decimos y luego hacemos, ponemos a la otra persona en una condición de inseguridad continua que le impide amarnos o la hace infeliz. El amor o en todo caso la confianza incondicional incluso de un directivo hacia un colaborador, requiere constancia emocional y entre el pensamiento y la acción. En presencia de esta constancia, de esta coherencia, la otra parte estará disponible para aceptar nuestras inevitables imperfecciones, porque comprende quiénes somos en el fondo y nos elige para eso. A lo largo de la "lucha de poder" habrá una especie de baile entre estas dos fases del "te acepto tal como eres, sin condiciones" y "no soporto si no eres coherente". Una relación en la que uno de los dos no acepta las imperfecciones del otro se basa generalmente en el uso instrumental y manipulador que hace el otro, denigrando y humillando al compañero por sus defectos. O, si uno de los dos es inconsistente, podría jugar para mantener al otro en vilo, pasando de un sentimiento a otro, de una elección a su contraria, en un horrible juego de nervios. Hay parejas que viven así durante décadas, arrastrándose a relaciones manipuladoras y violentas. O ambientes laborales arruinados por la exigencia de perfección absoluta de los demás o con personas que “no saben manejar” porque pasan de un estado de ánimo a otro de repente, sin control.
Si finalmente alcanzas este equilibrio, pasas a la fase 7 - COMPROMISO. El verdadero sí a la relación. Nos sentimos atraídos, conectados, nos conocemos sinceramente, la lucha por el poder está en equilibrio porque ninguno de nosotros utilizará jamás los defectos del otro como arma, nadie dejará al otro aturdido por continuos cambios de emociones y elecciones. . Ha llegado el momento de comprometerme con una relación estable, o de confirmar que ésta es precisamente la empresa donde quiero estar. No pretendemos cambiar de opinión, no pensamos que todo pasa, todo es fluido: mientras tengamos vida o realmente suceda algo impredecible nos comprometeremos consistentemente con esta relación. Sólo después de confirmar nuestro compromiso la relación podrá continuar con verdadera 8- INTIMIDAD. No es la intimidad sexual que, si tomamos riesgos, habrá ocurrido tan pronto como nos conocimos, cuando "conectamos". Ni el que nació cuando nos contábamos todo de nosotros mismos, sin pudor. Ni el que surgió cuando comprendimos que nos amamos o respetamos profundamente a pesar de nuestras imperfecciones humanas y que somos lo suficientemente coherentes y estables como para no permitir que nadie prevalezca sobre el otro, haciendo que la lucha por el poder termine en empate. Será una intimidad que nace de la elección definitiva de crecer junto al otro, de compartir "la buena y la mala suerte", de saberse apoyado y que podemos soportar. Es ese milagro que rara vez surge en nuestros días, días de prisas, de “todo a la vez”, de “lo tomas o lo dejas”, de “yo soy así y o te conviene o te vas”. Pero cuando ocurre ese milagro, cuando las dos partes completan este camino paso a paso, sin perderse nunca de vista, entonces hay amores que duran 50 años, empresas que construyen ventajas para quienes trabajan allí y para quienes se benefician de ellas. , equipos de investigación que abren nuevas vías al conocimiento, música o grupos artísticos que crean obras inolvidables. Es un milagro que ocurre no como en los textos sagrados, sino de manera humana: con esfuerzo, paso a paso. Y con razón.