19/10/2023
En el día mundial del cáncer de mama quiero expresar mi solidaridad con todas las mujeres que padecemos cáncer.
Sobrevivo hace dos años y tres meses a un cáncer que descubrí por un bulto de tres centímetros en mi mama izquierda, pero que luego supe se había extendido por el esternón hasta el pulmón izquierdo también.
Formalmente, se habla de un HER2+, un triple negativo y un metastásico.
Pero fríamente te dicen es “terminal”, “inoperable” y con un pronóstico muy incierto.
Daré siempre gracias al apoyo incondicional de Diana Marquínez que con su Terapia Cuántica me ayudó a sobre pasar el peor momento de la quimioterapia (6 pinchazos)
En total, llevo 33 pinchazos (así llamo al promedio de 2 o 3 horas que estoy pasando por mis venas Trastuzumab y Pertuzumab) que ya no te dejan pelada pero te rompen las uñas, te tienen entre el estreñimiento y la diarrea, te generan fisuras, problemas en los huesos y efectos secundarios de todo tipo y especie según cada organismo.
A eso le agregamos el Letrozol, la pastilla diaria anti estrógenos. Que te ayuda a prevenir, pero te destruye otras partes del cuerpo.
El mejor consejo que se me ocurre desde mi lugar de enferma: hablar del tema, mencionar la palabra cáncer sin miedo, llorar todo lo que se quiera, pero también salir, pasear, ver espectáculos culturales o viajar lo máximo posible.
Vivir cada día sabiendo que no podemos controlar lo que nos pasa, pero podemos disfrutar de algo pequeño, aunque sea un instante.
Una experiencia más que debemos asumir sin escondernos.