21/07/2018
Dada su rabiosa y permanente actualidad, a continuación les muestro un artículo que publiqué el viernes 24 de octubre de 2014. (Hace casi cuatro años)…
APUNTES SOBRE LOS DELITOS DE CUELLO BLANCO.-
Por Javier FERGAL (*)
Por el interés social que despierta, dados los numerosos casos de corrupción entre miembros de la política, los sindicatos y el mundo empresarial y financiero. Habida cuenta el gran número de españoles afectados y el posible interés que Vdes. puedan tener, a continuación trato de explicar a grandes rasgos y de la manera más sencilla posible cuales son los “delitos de cuello blanco”, quiénes los cometen, los síntomas y características de este tipo de delincuentes y cómo son descubiertos la mayoría de las veces.
DEFINICIÓN DEL DELITO DE CUELLO BLANCO.-
De manera sencilla podemos definirlo como “La acción que se realiza por una o varias personas, que ostentando cargo, función o investidura, utilizan el engaño y su posición social superior, para obtener beneficios sociales y económicos a costa y en perjuicio de otras que depositaron su confianza en ellos”.
Por tanto, el delito de cuello blanco se comete por personas aparentemente “respetables” y de elevado estatus durante el tiempo que ocupa un cargo político, sindical, empresarial o financiero.
El objetivo siempre es el mismo: Mantenimiento de la posición social alcanzada, la cual conlleva un alto nivel de gastos que en la mayoría de los casos, son casi imposibles de sufragar con las normales retribuciones económicas percibidas por el cargo que ocupa. Lo que significa que el delincuente suele ser una persona que financia lujos, vicio y depravación, bien para sí o para personas allegadas.
SÍNTOMAS Y CARACTERÍSTICAS DEL DELINCUENTE DE CUELLO BLANCO.-
CAMBIOS DE HÁBITOS PERSONALES Y SOCIALES.-
Uno de los síntomas más característicos de un posible delincuente de cuello blanco es el cambio automático de su manera de disfrutar de la vida y sus lujos, y aunque él guarde las formas, no puede tener control de sus más allegados, por lo que frecuentemente ocurre que bien su consorte o sus hijos, hacen afectación pomposa del nuevo cargo que el desposado o padre ostenta. Y aquí es donde se crea la primera necesidad financiera de mantenimiento de status, la cual puede verse irremediablemente agravada si además el insigne es propenso a la vida licenciosa y depravada.
REVISIÓN AL ALZA DE SUELDOS PROPIOS.-
Característica ineludible de un posible delincuente de cuello blanco es la acción precoz de revisión al alza y automática de los sueldos propios y de las personas que le rodean cuando alcanza un cargo de responsabilidad, pues eleva su propio sueldo y los de sus adláteres, con el fín de:
1º Satisfacer u cubrir propia necesidad financiera
2º Comprar voluntades y tapar bocas, implicando en su propia acción delictiva. a sus allegados proclives a la crítica.
IMPLANTACIÓN DE NUEVAS PREBENDAS Y REVISIÓN DE LAS EXISTENTES.-
Después de la revisión al alza de sus remuneraciones y las de los que le rodean, el delincuente de cuello blanco, que sigue teniendo necesidades financieras para mantener su estatus, revisará al alza o implantará también ciertas prebendas tales como…
• “Gastos de Representación”
• “Vehículo Oficial o Corporativo”
• “Dietas especiales”
• “Tarjetas de crédito”
• “Nombramientos como dirigente o asesor de una empresa pública”
• Etc.
…y para ello comenzará justificando “su sacrificio por el bien de los demás” y el puesto que ocupa con excusas como la “Alta responsabilidad del cargo” “Sus desvelos por el bien social” “El horario intempestivo”, etc. distrayendo la atención de los demás y obviando que su posición es voluntaria y que nadie le obligó a ocuparla.
CONCESIONES INEXPLICABLES.-
Mantener status social y vida licenciosa son actividades muy caras, y si hay una cierta progresión en el gasto, no será suficiente con sueldo y prebendas, por tanto, el delincuente de cuello blanco tendrá necesidad de otros tipos de recursos financieros. Es entonces cuando piensa en el “poder de su cargo y sus grandes posibilidades” para buscar y encontrar nuevas fuentes de financiación para sí y para los que le rodean:
• Cohecho (recibir dinero o regalos de sobornos)
• Tráfico de influencias
• Fraude (Internos y externos)
• Lavado de dinero
• Vaciamiento de las empresas públicas o semipúblicas
• Administración desleal
• Quiebra fraudulenta
• Malversación y desvío de fondos
• Concesiones fraudulentas
• Ampliación y “mejoras” de obras presupuestadas
• Estafa
• Apropiación indebida
Etc.
NEGACIÓN DE LA MAYOR.-
Si el delincuente de cuello blanco cae bajo sospecha o es descubierto, siempre se enfrenta a la acusación de fraude negando su existencia, escabulléndose de su posible relación personal con él, eludiendo las explicaciones públicas pertinentes o impidiendo que prospere cualquier iniciativa que pueda demostrar su implicación en el acto delictivo.
¿POR QUÉ ECÓMO PUEDE CAER UN DELINCUENTE DE CUELLO BLANCO?
Normalmente el sujeto, que suele ser un tipo engreído, acaba endiosándose en multitud de ocasiones, esto hace que se encuentre en una especie de “éxtasis o estado de divina gracia” donde su “superior criterio” le indica que es impune a todo lo que haga, por tanto no sufrirá afectación alguna, ya que lo tiene “todo atado y bien atado”, es el que firma las normas, el que controla los servicios de inspección y además tiene debidamente compradas las voluntades precisas. Por eso es tan difícil detectar un delito de la clase del que nos ocupa.
Sin embargo y como siempre, la cuerda se rompe por la parte más débil, y en estos casos el delincuente de cuello blanco, que no puede controlar todo, cae porque alguien que se cree “injustamente pagado” por su silencio o distraída mirada, acaba minando el grupo hasta que, bien ese mismo u otro termina contando lo que ocurre, bien mediante una indiscreción o simplemente con una delación a la prensa o a los Cuerpos de Seguridad.
CONCLUSIÓN.-
He de destacar el enorme daño moral y económico que este tipo de delincuentes infringe a la sociedad. Por eso invito a que tengan presente en este artículo todo lo expuesto en el apartado “Síntomas y características del delincuente de cuello blanco”, sin duda les ayudará a detectar estos comportamientos delictuosos y podrán denunciarlos, bien en público, bien en privado. Nosotros, los jubilados y pensionistas, dada la enorme cantidad de actividades profesionales que hemos ejercido, tenemos preparación y experiencia y tiempo para ver y observar, y tiempo para denunciar. Tal vez así podamos apartar a estas alimañas de los cargos públicos y al mismo tiempo tengamos alguna posibilidad de colaborar en regenerar la vida política, sindical, social, empresarial y financiera de España.
Buenos días y feliz sábado.
Javier FERGAL – 20180721S
(*) Javier FERGAL es Diplomado en Técnica Policial, Diplomado en Técnicas Operativas de Inteligencia, Titulado en Dirección y Gestión de Seguridad e Investigador y Analista de Riesgos Empresariales.