10/04/2026
En 1906, Mateu Serra y Josefina Gala abrieron
un pequeño horno de pan en la Gran Via de Barcelona.
Un negocio de barrio. Una familia con oficio.
Después llegó Antoni Escribà, que se casó con una de sus hijas, compró el horno y lo convirtió en pastelería.
De ahí nació una saga que ha atravesado
cinco generaciones.
Cinco generaciones cuidando cada detalle.
Cinco generaciones haciendo de un obrador
una forma de vivir.
Christian Escribà, que hoy lidera el legado,
dice que su padre le puso una sola condición
cuando heredó el negocio:
“Déjalo mejor de como te lo han dejado a ti.”
Una sola condición. Pero lo abraza todo.
Hoy ese espacio abre un nuevo capítulo.
Y lo abre conmigo.
Me llamo Xavi Iglesias.
Llevo más de 30 años viviendo el servicio desde dentro.
Formando equipos. Liderando salas.
Aprendiendo que servir no es llevar y traer,
sino mirar, escuchar y cuidar.
De todo ese camino nació la CoreCam:
una filosofía que pone el benestar del profesional al centro
y convierte cada gesto en una oportunidad
de hacer que alguien se sienta visto.
Y ahora, por primera vez,
esa filosofía tiene una casa en La Rambla de Barcelona.
Cuando crucé esa puerta por primera vez
y miré la barra, los mosaicos, las vidrieras modernistas…
sentí el peso de lo que significa estar aquí.
Pero también sentí que este espacio pedía
exactamente esto:
Un servicio que cuida.
Un servicio que mira.
Un servicio que transforma.
Aquí no vamos a despachar.
Vamos a servir de verdad.
Que cada persona que entre sienta algo diferente.
Que cada mirada tenga intención.
Que cada gesto diga algo.
Porque el detalle no es decoración: es respeto.
Servir no es repetir pedidos: es leer personas.
Y un equipo cuidado cuida mejor.
Cinco generaciones de pastelería con alma.
Treinta años de servicio con propósito.
Un solo espacio donde todo se encuentra.
Escribà × Xavi Iglesias.
Bienvenidos.