02/06/2015
ENTREVISTAMOS A LEOPOLDO AZNAREZ, DE DELOITTE CONSULTORES
“Para mí la innovación es, básicamente, supervivencia”
Leopoldo Aznárez es el Socio responsable de consultoría de Deloitte, la consultora encargada de poner en marcha el proyecto de Factoría de Innovación en Gran Canaria y de hacer el seguimiento de los trabajos de los asesores y tutores. Compartimos con Leopoldo una mañana para que nos cuente sus impresiones sobre el proyecto, ahora que está casi tocando a su fin.
En este ciclo económico donde parece que las reglas han cambiado, donde la forma en que nos insertamos en el mercado laboral es muy distinta, y donde ya nadie puede esperar trabajar en la misma empresa para siempre y haciendo las mismas tareas, ¿por qué es tan importante la innovación?
En este entorno cambiante, donde además estos cambios son cada vez más rápidos y exponenciales, se generan nuevas necesidades y se modifican las actuales. Es una etapa disruptiva. A esto se le añade que hay empresas que han creado nuevos productos que generan una necesidad en el mercado. Es el caso de por ejemplo los smartphones. Antes no existían y por lo tanto, el mercado no lo demandaba. Pero desde su irrupción hemos experimentado un cambio tecnológico que a su vez ha generado nuevas demandas.
En este sentido, la innovación te permite adaptarte a los cambios, anticipándote a la necesidad del cliente.
¿Qué les aporta a las personas que están pensando dar un cambio a su empresa, el entender la innovación como un factor fundamental a la hora de relanzar el negocio?
La innovación debería ser entendida como un proceso más dentro de la empresa, como algo igual de importante que un programa informático de gestión o que un protocolo de atención al cliente. Y no tiene por qué tener relación con las nuevas tecnologías. Puede ser innovación a nivel organizativo, de procesos, dar un nuevo servicio, incluso, por poner un ejemplo, simplemente cambiar el diseño de la etiqueta o del packaging. Quiero decir con esto que las TICs deben servir como palanca, como una herramienta más, un medio, pero no un fin en sí mismas.
Por otro lado, hasta hace poco se solía ligar la innovación a la inversión y a veces era un freno para las pymes, puesto que pensaban que era un coto sólo de las grandes corporaciones. Pero ahora ya se está entendiendo de otra manera, asociado a cambiar la forma de hacer las cosas, siempre orientado a responder una necesidad de tu cliente. Yo lo resumiría como que es aplicar mejoras pero no sólo pensando en tu negocio, sino también en el cliente.
Para mí la innovación es básicamente, supervivencia. Es lo que te va a permitir seguir adelante. Por el contrario, si piensas que tu modelo de negocio va a ser permanente en el tiempo, estás equivocado. No puede ser algo estático. Tiene que adaptarse a los cambios en el entorno.
¿Todos los empresarios pueden innovar? ¿Existe algún perfil o alguna cualidad que deban tener en especial?
En mi opinión, innovar es más una actitud, y no tanto una aptitud. Pero sí creo que se suelen dar las mismas cualidades en los empresarios que innovan. Han de ser valientes, porque obligatoriamente al innovar sales de tu zona de confort y te empuja a pensar ‘fuera de la caja’. También han de ser realistas. Porque una cosa es enamorarte de los retos, pero no de tu idea. Es decir, no debes defender ‘a muerte’ tu proyecto, y si ves que no va a funcionar, debes ser realista para cambiar de orientación. Y por último, han de tener visión de futuro y no estar encorsetados por ningún prejuicio. Las oportunidades están ahí pero hay que saber identificarlas sin poner los contras antes de empezar. A todas estas cualidades hay que sumar una importantísima, que es saber escuchar al cliente.
Como consultora especializada en asesoramiento en el campo de la innovación, ¿dónde ven mayor nicho de mercado?
Nosotros estamos convencidos de que hay una gran oportunidad en lo que se ha dado en llamar ‘internet de las cosas’, una manera de conectar los objetos que nos rodean a través de internet. Por ejemplo, todo lo relacionado con la domótica, o cómo poder controlar la agricultura con el riego en función de la temperatura. Se trata de aprovechar que estamos conectados para vincularlo a nuestras acciones cotidianas.
También hay un interés especial en cualquier servicio que aumente la calidad de vida del ciudadano, la Smart City o ciudad inteligente. Con mejoras como la geolocalización de la guagua y saber cuántos minutos tardará en llegar a tu parada; consultar el parking con plazas libres más cercano… es un sector en crecimiento.
Por otro lado, la energía será un sector en alza. Concretamente, lo que nos lleve a una mayor eficiencia energética, y un consumo responsable generando menos contaminación, todo ello en sintonía con la apuesta estratégica de la UE para conseguir reducir el consumo energético en un 20% de aquí al año 2020.
Y por supuesto, sobre todo en Canarias, todo lo que tenga que ver con servicios de ocio y turismo, pero enfocado hacia la vivencia en vacaciones, enfatizando en las experiencias. La gente tiene poco tiempo, y cuando se van de vacaciones buscan vivir experiencias diferentes en un corto espacio de tiempo.
Y por esa misma experiencia, ¿cuál es la mayor fortaleza con la que cuenta el tejido empresarial en Canarias, si es que la tiene?
Canarias, y en concreto Gran Canaria, reúne varias cosas. Tiene Universidad, tiene buenas infraestructuras de transporte y conectividad, telecomunicaciones, buen clima, un tejido empresarial consolidado… es una gran fortaleza. Por ejemplo, centrándonos en el sector de la TICs, los empresarios que se dedican a esto son muy emprendedores y les da igual desde dónde trabajar. Pero sí que buscan buen clima, buenas telecomunicaciones, buenas infraestructuras. En este caso, la lejanía de Canarias no es ninguna barrera.
Por otro lado, en turismo y ocio tenemos una plataforma para experimentar impagable, mejor que en ningún otro sitio. Es una industria líder en Europa, con empresas con un gran recorrido. Podemos ser el mejor laboratorio para innovar. Lo mismo ocurre en el campo de la energía puesto que gozamos de un entorno geográfico y climático perfecto, tenemos mar, viento, sol… Reunimos todas las condiciones para ser pioneros, además de estar tan cerca de África que esto nos permite testar nuevos productos para el continente africano. En este sentido, ocupamos una situación geoestratégica.
La Fdi invita y selecciona a empresarios, emprendedores e instituciones para participar en su programa de asesoramiento. ¿Ha sido difícil encontrar candidatos susceptibles de recibir este asesoramiento?
La respuesta del empresariado ha sido muy buena desde el comienzo del proyecto. El objetivo inicial de asesorar a 100 pymes lo hemos tenido que ampliar a 200. Es una respuesta interesante, ha sido bien acogida. Creo que el valor diferencial es la parte de asesoramiento personal. No es un servicio generalista, sino muy específico con tutores que hacen todo el seguimiento para lograr el objetivo de ayudarles a innovar para ser más competitivos.