27/05/2026
Durante estos meses hemos tenido la suerte de acompañar desde MEDRAR Innovation Office al Cluster Alimentario de Galicia (CLUSAGA) en los Obradoiros de Hibridación Sectorial.
Y lo decimos así, con suerte, porque no todos los días se tiene la oportunidad de sentar en una misma conversación a empresas tan distintas, con retos tan concretos, y ver cómo empiezan a aparecer conexiones que antes no eran o al menos no parecían tan evidentes.
La hibridación sectorial tiene mucho de eso: de parar, escuchar y hacerse preguntas nuevas que nos puedan llevar a soluciones que no habíamos contemplado. De entender que, a veces, la solución a un problema del sector alimentario puede venir de una empresa biotech, ambiental, digital o de otro sector industrial que mira el reto desde otro lugar.
Gracias a CLUSAGA por confiar en nosotros para acompañar este proceso y por permitirnos trabajar de su mano en algo que para nosotros está en nuestro próposito y sentido de empresa: construir ecosistema desde Galicia, conectando capacidades, empresas y personas alrededor de oportunidades reales.
También queremos agradecer el papel de IGAPE, tanto por el impulso al programa como por su participación activa en la apertura de la sesión inicial en febrero, y el pasado día 22 en la mesa redonda del DEMODAY de cierre. Es importante que existan espacios así, pero también que haya instituciones ayudando a que las ideas no se queden solo en una buena conversación, sino que puedan avanzar hacia proyectos.
Nos quedamos con muchas cosas: retos compartidos, posibles colaboraciones, reuniones B2B, ideas de proyecto, mesas de trabajo y muchos aprendizajes. Pero hay dos palabras que Sergio Martínez, de Innolact, mencionó en su intervención y que resumen muy bien lo vivido en estos obradoiros:
Curiosidad para mirar seguir progresando y sobre todo, Humildad para reconocer que otros sectores pueden ayudarnos a hacer mejor las cosas.
Gracias a todas las empresas que participaron, compartieron sus retos y se fueron las verdaderas protagonistas.
Y gracias, de nuevo, a CLUSAGA, por dejarnos formar parte de este camino.
Seguimos medrando.