23/10/2026
El primer dólar de pauta suele ser el peor invertido de toda la campaña.
No por falta de creatividad, sino porque se gasta antes de saber qué se tiene, qué falta y qué se va a medir. En mi experiencia, hacerse esa pregunta a tiempo ahorra entre el 30 % y el 60 % del presupuesto digital.
Antes de aprobar un solo anuncio, reviso seis cosas:
1. Inventario de activos: cuentas, webs, dominios, bases de datos heredadas y píxeles. Muchas campañas no saben qué controlan de verdad.
2. Buscadores: las tres primeras páginas de Google para el nombre del candidato. Ahí aparecen entrevistas viejas, ataques posicionados y perfiles falsos.
3. Audiencia útil: tener seguidores no es tener votantes. Entre el 40 % y el 70 % de la audiencia heredada suele servir de poco para ganar.
4. Reputación previa: qué se dice del candidato cuando él no habla.
5. Mapa competitivo: lo más valioso es lo que el adversario no hace. Los temas vacíos son los más fáciles de ocupar.
6. Infraestructura de medición: CRM, eventos, etiquetas y atribución. Sin esto, la pauta es una donación a las plataformas.
Dedicar dos o tres semanas y entre el 5 % y el 10 % del presupuesto a esta auditoría multiplica la eficiencia de todo lo demás.
Un criterio para elegir proveedor: si alguien te propone pautar sin auditar, probablemente está optimizando su comisión, no tus votos.
¿Cuál de estos seis puntos suele estar peor resuelto en las campañas que conoces?