26/06/2018
Good-bye mi querido coworking 💕. Muchos ya lo sabéis, pero ya tocaba despedida oficial en redes.
Cerramos.
Cierro.
Y feliz y agradecida.
Más de 5 años de coworking, un proyecto que concluye habiendo creado muchas cosas bonitas.
Nos puso en el mapa emprendedor de la ciudad y nos conectó con muchas personas, entre otros, con aquellos que hacen cosas y que mueven el panorama local malagueño.
Un hogar desde el que trabajar. Un lugar desde el que generar. Un espacio que ha contribuido a crear un entorno de trabajo feliz para decenas de coworkers.
Mi proyecto más generoso y menos rentable, a la vez el más bello y querido (a pesar de ser yo la que menos lo ha disfrutado).
Este viernes termino definitivamente esta etapa, con una mezcla de sensaciones, principalmente positivas por ahora: libertad, alegría, una pizca de nostalgia incipiente y mucho orgullo.
Me costó tomar la decisión, hell yeah; me doy cuenta de que para cerrar se necesita casi más coraje que para abrir.
Pero ya es hora de hacerlo, ¡vamosss!
Un coworking menos en la ciudad, el hasta ahora más longevo (de los 100% privados). Y para mí, el más bonito (¡no puedo decir otra cosa!). Algunos me han preguntado: Y ahora... ¿qué vas a hacer? Mi empresa se llama Educación Digital y damos cursos de inglés especializado. El coworking nunca fue un negocio (aunque lo sano y deseable para su viabilidad, es que lo hubiera sido). En inglés se dice "it was my passion product". Un proyecto del corazón, así siempre lo he definido. Y ahora, es tiempo de pasar página, ceder el testigo y volar libre. Eso sí, de mayor quiero ser coworker. ¡Larga vida al coworking!
P.S. Gracias a todos los que habéis sido partícipes de esta aventura tan chula.
Lola Gamboa