15/10/2026
Todos los años, cuando llega octubre, nos hacen la misma pregunta: «Mi instalación está produciendo la mitad. ¿Se habrá estropeado algo?»
Normalmente, no. Lo que ocurre es que los días se acortan y tenemos menos horas de luz. Además, el sol está más bajo, por lo que sus rayos llegan a los paneles con una inclinación diferente y tienen que atravesar más atmósfera. Por eso, una instalación que en junio producía a pleno rendimiento puede generar bastante menos energía en octubre sin que haya ningún problema.
Y no, el frío no es el culpable. De hecho, los paneles solares funcionan bien con temperaturas bajas. Lo que realmente disminuye es la cantidad de luz solar que reciben.
Lo importante no es tanto cuánto baja la producción, sino cómo lo hace. Si una parte de la instalación rinde menos que el resto, si la producción cae de golpe en lugar de bajar poco a poco o si notas una caída importante incluso en un día soleado, conviene echarle un vistazo.
Y tú, ¿has comparado lo que produce tu instalación en octubre con lo que producía en junio? ☀️📉