26/10/2026
El deseo hace que un paciente quiera decir SÍ. Pero el miedo puede hacer que diga NO.
Cuando un paciente no acepta un tratamiento, no siempre es por el precio.
A veces, simplemente, sus miedos pesan más que sus ganas de solucionar el problema.
Y entender esto puede cambiar por completo la forma en la que presentas tus tratamientos.