27/08/2026
Bogotá fue nuestra última parada en Colombia y una de las que más me sorprendió por su enorme riqueza cultural.
Disfruté muchísimo de sus museos, especialmente del Museo del Oro. No solo por la belleza de sus piezas, sino por todo lo que cuentan: tocados, orejeras, collares, narigueras y pectorales que vestían y transformaban el cuerpo y expresaban identidad, rango, creencias y poder.
Me fascinó comprobar, una vez más, que la forma en que nos adornamos y nos vestimos nunca ha sido algo superficial. También habla de quiénes somos y de la sociedad a la que pertenecemos.
Bogotá fue también Botero, el museo de la ciudad, el arte contemporáneo, las calles y los murales de La Candelaria, la Plaza de Bolívar y las vistas infinitas desde Monserrate.
Una ciudad inmensa, intensa y llena de contrastes con la que cerramos tres semanas recorriendo Colombia. 🇨🇴
Me voy con la sensación de haber conocido varios países dentro de uno solo: paisajes, ciudades, artesanía, arte, música, gastronomía y una diversidad cultural fascinante.
Y sí… también con alguna que otra pieza colombiana en la maleta. 🤎
💛💙❤️