14/01/2022
Leonardo Da Vinci.- En un principio, lo que aprendí es que pensar distinto exige audacia. Y como bien dices, nuestra naturaleza suele tener como máxima prioridad preservar ese lugar seguro que habitualmente llamamos statu quo. Sin embargo, lo nuevo nunca surge de allí. Pero para pensar “fuera de la caja”, como creo que decís ahora, os tenéis que dar el permiso a equivocarse. Sin el error no hay aprendizaje. Yo tuve la suerte de tener dos cosas a mi favor. Por un lado, mecenas que me dieron ese espacio, tanto en lo financiero como en lo físico. Por otro lado, viví una época, como la Florencia de los Medici, marcada por las ansias por saber, explorar, aprender. Esos tiempos -no por nada son parte del Renacimiento-, pusieron las bases para todo lo que pude hacer después.
➡️ Te invitamos a leer la nota completa en nuestro blog.