13/04/2016
Destacamos también la conservación en precario del único resto constructivo prerromano. Ciertamente, este muro prerromano ha sufrido las consecuencias de la construcción del castellum y la actividad antrópica en tiempos más recientes (es posible que en el siglo XIX), y por tanto, ha perdido volumen y altura. Sin embargo su cronología relativa nos parece muy fiable.
La ocupación del Cerro del Castillo durante la Protohistoria era un hecho cierto y planteábamos la hipótesis de que ya tuviera esa vocación defensiva con la existencia de algún tipo de encastillamiento, pero no se había localizado ningún tipo de muralla que lo confirmara.