08/01/2013
Francia ya tiene un nuevo Louvre.
El famoso museo parisino instaló una sucursal en la ciudad minera de Lens.
En una vieja mina de carbón abandonada, símbolo del declive de Lens, una ciudad ubicada a una hora de París y una de las más castigadas por la crisis económica, se construyó el nuevo museo Louvre, la emblemática pinacoteca francesa que cada año visitan millones de turistas de todas las regiones del mundo y con cuya presencia se espera revitalizar uno de los lugares más pobres del país.
Si hubiera que escoger un color que identificara a esta zona de la región de Pas de Calais, ese sería el gris. Gris es su cielo buena parte del año y gris y sombrío es el panorama para sus cerca de 36.000 habitantes que padecen una cuota de desempleo del 16 por ciento. A esta ciudad, devastada por las dos guerras mundiales, el Louvre ha venido a imprimir color.
La idea es del 2003, de la época de la presidencia de Jacques Chirac, quien quería darle un nuevo rumbo al museo. Había varias ciudades opcionadas, pero finalmente ganó Lens. Se necesitaron casi diez años de obras y unos 150 millones de euros para darle vida a este macroproyecto. El resultado: un edificio de cristal y aluminio alargado, de una sola planta y seis grandes módulos ubicado en una superficie de 20 hectáreas, “uno de los más bellos que se hayan levantado en este siglo”, en palabras de Henri Loyrette, presidente del museo. El diseño fue de la autoría del estudio SANAA, de los arquitectos Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa, ganadores del premio Pritzker.
El Louvre-Lens abrió el miércoles y acogerá unas 1.000 piezas de arte del museo parisino. No tendrá colecciones propias, sino que se alimentará de los fondos permanentes de la sede de París. El eje será la Gran Galería, el espacio más grande del lugar y el que albergará la historia del arte desde Mesopotamia, Babilonia, Egipto, Grecia, Pompeya y Roma hasta el siglo XIX. Al final de este recorrido, como epílogo, La libertad guiando al pueblo, obra de Delacroix, imagen de la república francesa. Además, obras de Perugino, Rafael, Boticcelli y Rubens. Y de Leonardo da Vinci, la exquisita Santa Ana. Cada cinco años, todos los 4 de diciembre, día de la patrona de los mineros, se renovará la colección.
El Louvre-Lens se suma al faraónico proyecto de abrir otra sucursal con la autoría de Jean Nouvel en Abu Dhabi.
fuente m.eltiempo.com