18/09/2025
Las diferencias culturales existen, sí. Pero el deseo de conexión las trasciende.
Hoy termino tres días de formación en Ho Chi Minh, Vietnam, con dos equipos brillantes de la división Asia-Pacífico de Meliá Hotels International.
👉 Dos jornadas con el comité ejecutivo: 10 cracks de cinco países distintos, trabajando su comunicación estratégica para sacar adelante grandes iniciativas.
👉 Una jornada con el resto del equipo, centrados en su transversal. Primera vez que trabajo con un grupo tan amplio sin presencia europea ni americana (19 vietnamitas y un español).
Todo esto, dentro del marco de la Escuela de Comunicación de Meliá.
Me voy con reflexiones y aprendizajes muy importantes:
1️⃣ Sí, las diferencias culturales existen.
Para abordarlas, es siempre necesaria una gran dosis de curiosidad y humildad. Porque lo que funciona en Occidente, a menudo no funciona en Oriente. Hay que proponer (sin imponer) y luego analizar el resultado.
2️⃣ La empatía no entiende de fronteras.
Cuando te interesas de verdad por los demás (sea a título personal o profesional), investigas, preguntas, analizas y te adaptas. Así, lo que sale de tu boca es mejor recibido que cuando te crees portador de la verdad absoluta. La influencia es un juego en el que primero vas al mundo de la otra persona (con la intención real de entenderle) para luego intentar atraerle al tuyo.
3️⃣ La naturaleza humana, en esencia, es la misma en todas partes.
Queremos sentirnos parte de un grupo; uno en el que compartimos valores, principios, intereses y pasiones. Pero incluso cuando aún no hemos llegado a ese nivel de conexión, las similitudes más banales (como que ambos detestemos la pizza con piña) son una razón suficiente para querer conocernos mejor.
Me voy con un gran sabor de boca y con ganas de abrirme a más y nuevos horizontes. Porque adoro España, pero el mundo es muy grande y hay gente maravillosa con muchas ganas de crecer en todos los puntos cardinales.
Mil gracias al equipo por haberlo hecho posible.