01/03/2021
𝗠𝗜𝗡𝗗𝗙𝗨𝗟𝗡𝗘𝗦𝗦 𝘆 𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗼𝘀 𝗺𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹𝗲𝘀 (𝗛𝗔𝗖𝗘𝗥 𝘆 𝗦𝗘𝗥)
La mente tiene dos modos básicos de funcionamiento. El primero de ellos, al que llamamos “Modo Hacer” o “Modo de resolución de problemas” se pone en marcha cuando usamos nuestra capacidad de procesamiento de información para conseguir una meta que nos hemos propuesto o evitar una situación que no deseamos que se llegue a producir.
El segundo modo mental, al que llamamos de manera genérica “Modo Ser” o “Modo de orientación a la experiencia” se pone en marcha cuando exploramos el entorno sin un objetivo predeterminado, dejándonos sorprender por lo que sea que nos encontramos, sin ideas preconcebidas sobre cómo queremos que sean las cosas o como no queremos que sean. En el “Modo Ser” no hay nada que evitar ni nada que conseguir, por lo que la mente puede centrarse plenamente en la experiencia momento a momento, lo que nos permite estar plenamente presentes y conscientes de lo que estamos viviendo.
Desde una perspectiva práctica, podemos entender estos dos modos de funcionamiento mental como las marchas de un coche automático (adelante y atrás). Es decir, como dos modos de funcionar que no pueden darse al mismo tiempo. Si estoy yendo hacia adelante, avanzando, no puedo, al mismo tiempo, retroceder. Si estoy retrocediendo, no puedo al mismo tiempo avanzar.
Es importante que entendamos que ambos modos mentales son igualmente importantes y necesarios. Es decir, no es que uno sea bueno y otro sea malo, ni tampoco es que uno sea mejor que el otro. Lo que sí podemos plantear es que, lo que hemos llamado “modo hacer” es útil en determinadas situaciones y lo que hemos llamado “modo ser” se va a adaptar mejor a otras.
Hay que saber también que esta distinción no es arbitraria. Está basada en la observación y el estudio de los patrones de actividad mental que se producen al llevar a cabo distintas actividades. Aunque esto también es interesante, lo dejamos de momento, para más adelante.
Lo que ahora nos interesa es la relación que estos dos modos de funcionamiento mental tienen con la práctica de mindfulness. Y es que, tal y como plantea Mark Williams, uno de los creadores del programa de entrenamiento en mindfulness MBCT (Mindfulness Based Cognitive Therapy / Terapia Cognitivas basada en el Mindfulness), distinguir estos dos modos de funcionamiento mental nos puede ser muy útil en la aplicación de la atención plena a la vida cotidiana.
Según este autor, podemos plantearnos el entrenamiento en atención plena como una manera de aprender a darnos cuenta de en qué modo mental estamos en cada momento. Y también como un entrenamiento de las habilidades que nos permiten utilizar, en cada momento, la “marcha mental” que nos resulte más útil.
En la práctica, el entrenamiento consiste en reconocer cada uno de estos dos modos principales de procesamiento de la información y de aprender a movernos de manera fluida entre ambos, adaptándonos a las necesidades de cada momento.