10/08/2026
En la nómina no existe el Ctrl+Z.
Y eso es un problema serio:
→ Miles de convenios colectivos activos, cada uno con sus propias reglas de negocio.
→ La documentación está repartida entre el BOE, los boletines provinciales y un PDF que alguien escaneó torcido en 2014.
→ Las actualizaciones llegan directas a producción. Sin aviso previo y de vez en cuando con efecto retroactivo.
→ No hay entorno de pruebas. Existe la Inspección de Trabajo.
→ Y cuando algo falla: llega una carta.
Y hay que desplegarlo cada mes, sin fallos, para cada persona de la plantilla.
Porque aquí el error no se deshace. Se convierte en un atraso que regularizar, un seguro social a corregir y un empleado con motivos de sobra para estar enfadado.
Por eso nuestro motor de cálculo es propio. No es un módulo que compramos y conectamos: es el núcleo del producto. Absorbe la normativa, los convenios y todos sus casos raros para que la nómina salga bien sin que nadie tenga que leerse el BOE un domingo.
No hemos hecho la nómina española más sencilla. Eso no está en nuestras manos.
Lo que hemos cambiado es quién carga con la complejidad 🧡