28/10/2026
España vuelve a enfrentarse a una tragedia ferroviaria apenas diez meses después de la anterior. Y más allá de las culpas, de los responsables y de las explicaciones que tendrán que llegar, hay algo que duele profundamente: las vidas truncadas y las familias destrozadas.
Personas que salieron de sus casas pensando en llegar a destino. Que tenían planes para mañana, proyectos por cumplir, abrazos pendientes. Personas que jamás imaginaron que un viaje cotidiano podía convertirse en el último.
Es imposible no sentir una tristeza inmensa. Ojalá que tanto dolor no quede solamente en el recuerdo. Que esta tragedia sirva para revisar, aprender, corregir y hacer todo lo necesario para que viajar sea cada vez más seguro. Porque la seguridad de las personas tiene que estar siempre por encima de cualquier otra consideración.
Hoy no se trata de política ni de buscar culpables desde las redes. Se trata de humanidad, de respeto y de acompañar a quienes están atravesando un dolor imposible de imaginar.
Duele España. Duele en el alma.
🖤🇪🇸