17/02/2026
Recién comenzaba el año 1991 cuando nuestra madre nos llevó a mis hermanos y a mí, desde el centro de San Fernando hasta el barrio de La Casería. Aquel camino nos pareció entonces una travesía inmensa, casi una peregrinación infantil hacia lo desconocido.
Pero ¡qué bendita travesía! Porque al cruzar el umbral de la Iglesia de la Inmaculada Concepción nos aguardaba Ella. Recién bendecida, serena y luminosa, se alzaba ante nosotros la imagen de María bajo la advocación de Nuestra Señora de la Paz.
Su belleza nos sobrecogió. Y sobre todo esa mirada limpia, profunda, en la que parecía latir el mismo verde y azul del mar de nuestra bahía. Ojos que reflejaban la paz de un barrio, la esperanza sencilla de sus gentes y el latido de toda una ciudad. Sin duda, son recuerdos que el tiempo jamás borrará.
Hoy, en este 2026, esa Virgen de tez blanca y ojos verdes realizará su primera salida procesional en la tarde del Jueves Santo por las calles de San Fernando. Treinta y cinco años después, ya no somos nosotros quienes vamos a buscarla; es Ella quien viene a nuestro encuentro, quien viene al centro para abrazar con su mirada a quienes un día quedamos prendados de su dulzura.
Ya no es memoria: es presente. Es historia viva que se escribe con incienso y cera, con el murmullo emocionado que aguarda su paso.
Por eso, este año, la imagen que protagoniza nuestro cartel no podía ser otra que la Paz. Una fotografia y diseño de mi hermano . Un cartel sencillo, directo al alma: un primer plano de su rostro bendito, donde la luz y la sombra dialogan para resaltar aquello que hace años enamoró a un barrio y a toda una ciudad… sus ojos.
La tipografía, con textura y sutil opacidad, acompaña sin robar protagonismo; juega también con los claroscuros, buscando la armonía y la homogeneidad de una composición que no pretende otra cosa que señalarla a Ella, centro y razón de todo.
Un año más, La Antigua aporta su humilde granito de arena para anunciar, engrandecer y sostener nuestra Semana Santa.
Que este cartel sea pregón callado, que despierte recuerdos y que avive la ilusión de verla a Ella por fin por nuestras calles.