13/10/2026
Durante casi 18 meses preparamos la jubilación de una sola persona.
Se llamaba José.
Y durante muchos años, gran parte del conocimiento de BORDATRES pasó por sus manos.
No porque él fuera "la empresa".
Sino porque llevaba años acumulando experiencia, criterio y una forma de hacer las cosas que tenía muchísimo valor.
Cuando supimos que se acercaba su jubilación, tuvimos claro que aquello no podía terminar el día que dejara de venir a trabajar.
Así que durante casi año y medio hicimos algo bastante menos espectacular que contratar a alguien para sustituirlo:
intentamos que todo lo que José sabía dejara de depender de José.
Procesos.
Trucos.
Decisiones.
Formas de trabajar.
Criterio.
Y lo hicimos con él.
Con tiempo.
Sin esperar al último mes.
José se jubiló hace dos años.
Y su conocimiento no se fue con él.
Sigue dentro de BORDATRES.
Solo que ahora está mezclado con otras cosas.
Con la experiencia del resto del equipo.
Con nuevas formas de trabajar.
Con nuevas incorporaciones.
Con gente que ha aportado su propia manera de hacer las cosas.
Y eso, para mí, es lo bonito.
Una empresa no debería depender eternamente de una persona.
Pero tampoco debería perder lo que esa persona construyó.
Lo inteligente es conseguir que el conocimiento se quede…
y que la empresa siga creciendo encima de él.
José ahora se pasa de vez en cuando a tomar café con sus antiguos compañeros.
Y sigue viniendo a las comidas de empresa.
Gracias, José. Esta siempre será tu casa.