21/02/2024
En mi proyecto de fin de grado de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, abordé la desafiante tarea de restaurar una imagen de vestir: Santa Bárbara de Nicomedia, perteneciente a la capilla de ánimas, ubicada en la iglesia parroquial de Santa Catalina Mártir de Alejandría, en Tacoronte (Tenerife).
Además de restaurar la obra escultórica, observé que era necesario plantear un nuevo vestuario para la pieza, ya que los ropajes y la peluca presentaban discrepancias significativas con la época y la región, es decir, no se correspondían con la iconografía de Santa Bárbara, ni con la estética propia del siglo XVIII, ni con las modas o tendencias correspondientes a la representación de Santa Bárbara en las posibles regiones de las que puede provenir la obra (Cataluña y la Comunidad Valenciana). Ambos elementos encontrados en la obra eran contemporáneos y estaban fabricados industrialmente con materiales sintéticos.
La peluca, en particular, estaba en mal estado y había sido fijada anteriormente con adhesivo sintético, dejando residuos que dañaron la policromía de la escultura. La confección fue encargada a una profesional de la imagen personal (a quien agradezco enormemente su colaboración altruista con mi trabajo de fin de grado), Orlaiza Rocha, profesora de imagen personal en la especialidad de peluquería: “Para la fabricación de esta peluca he utilizado los siguientes materiales: Tul de alta definición, hilo torzal de algodón, cinta de galón, elástico y pelo humano no procesado obtenido por un cambio de longitud. La pieza está totalmente realizada a mano donde se ha utilizado la técnica de picado pelo a pelo con n**o simple”. Así se consiguió una apariencia más realista, acorde a los gustos e intenciones del barroco, además de elegir materiales mucho menos agresivos al contacto con la pieza.
Por otro lado, opté por diseñar y confeccionar un nuevo vestuario, siempre buscando la estética más correcta para esta obra, buscando así mejorar la legibilidad de la pieza, además de preservar su integridad histórica ya que, además del desacierto estético, el tallaje inadecuado también suponía un factor de deterioro para la pieza. Cuando la talla del vestuario no se corresponde con la de la pieza a vestir, es posible que se empleen alfileres para ajustar la ropa sobre la escultura, causando arañazos en la superficie de la pieza. Por esto, en muchos casos, que las imágenes de vestir carezcan de su propio vestuario, puede ser un factor de deterioro más. Así pues, para el planteamiento del vestuario se tuvieron en cuenta tres cosas: encontrar una tela adecuada, diseñar un vestuario acorde a Santa Bárbara, y emplear los colores más adecuados posibles.
Este proyecto no solo implicó la restauración de la escultura, sino también un profundo análisis histórico para asegurar que cada intervención fuera coherente y respetuosa con la obra original. ¡Un paso más hacia la preservación de nuestro patrimonio cultural! 🌟
·
·
·
·
·
·