09/10/2026
Cuando un equipo no llega a los resultados esperados, es fácil pensar que necesita implicarse más. Pero antes de atribuirlo a una falta de compromiso, conviene mirar en qué condiciones está trabajando.
Puede haber personas que se esfuerzan y, aun así, dedican buena parte de su jornada a buscar información, rehacer tareas por cambios de criterio o esperar respuestas que necesitan para avanzar.
En esas circunstancias, pedir un esfuerzo adicional puede aumentar el desgaste sin resolver lo que está dificultando el trabajo.
Antes de hacerlo, merece la pena revisar tres cuestiones:
→ ¿El equipo tiene la información que necesita, a tiempo y con suficiente claridad?
→ ¿Dispone de tiempo, herramientas y recursos adecuados para lo que se le pide?
→ ¿Las prioridades son compatibles entre sí o todo tiene que resolverse a la vez?
Estas preguntas no eliminan la responsabilidad individual. Ayudan a distinguir qué necesita mejorar cada persona y qué debe facilitar la organización.
También permiten que la conversación sea más concreta. En lugar de «necesitamos más compromiso», podemos preguntar: «¿Qué está bloqueando el trabajo y qué podemos hacer para resolverlo?».
En Grupo Abastare trabajamos la eficacia de los equipos atendiendo tanto a las capacidades de las personas como a las condiciones que les permiten ponerlas en práctica. Liderar implica también detectar obstáculos y actuar sobre aquellos que están en nuestra mano.
Si piensas en tu equipo, ¿qué obstáculo podrías eliminar hoy para que trabaje mejor?