22/12/2024
Cada restauración es un reto único. En mi taller trabajo para devolverle la vida a piezas que, más allá de su valor material, guardan historias y emociones.
Y es que muchas veces llegan piezas con gran valor sentimental para sus dueños.🧡 Esta figura de la diosa Winata, hecha en Indonesia, es uno de esos casos.🌸
El resultado final debe ser perfecto a la vista, porque eso es lo que esperan las personas que traen estas piezas a restaurar. Así que como restauradores tenemos el reto de realizar una intervención correcta que respete los procedimientos, evite los falsos históricos… ¡y deje contento al cliente! 😁
Otro de los desafíos que se presentaron en este caso, es que la pieza tiene muchos elementos sobresalientes que están en continuo riesgo de partirse. De hecho no solo hubo que trabajar sobre los que ya venían partidos, sino sobre otros que se habían reparado mal en el pasado.
Para minimizar el riesgo de que volviesen a partir, coloqué pequeñas espigas en las uniones, reforzando las zonas más frágiles.
Las reintegraciones cromáticas se realizaron siguiendo el criterio ilusionista*, 👩🏻🎨 lo que me permitió encontrar ese equilibrio entre respetar el original y devolver la lectura estética a la pieza. La reintegración es claramente distinguible cuando la vemos de cerca, pero al alejarnos, la obra recupera toda su unidad visual.👁️
Este método es ideal para intervenir pequeñas pérdidas en la capa pictórica, devolviendo la estética a la obra sin comprometer su autenticidad.
¿Tienes alguna pieza especial que guarde una historia o un recuerdo importante? ¡Cuéntamelo en comentarios! 😍