29/04/2026
Si estás pensando en emprender, una de las decisiones clave es elegir entre autónomo o sociedad limitada (SL). Cada opción tiene ventajas y limitaciones según tu proyecto y volumen de actividad.
➡Fiscalidad
Autónomo: tributa en IRPF según tus ingresos, con tipos progresivos del 19% al 47%.
Sociedad limitada: tributa en el Impuesto de Sociedades al 25% sobre beneficios, con posibilidad de optimizar fiscalmente.
➡Responsabilidad
Autónomo: respondes con tu patrimonio personal ante deudas o problemas fiscales.
SL: responsabilidad limitada al capital social aportado, protegiendo tu patrimonio personal.
➡Costes y formalidades
Autónomo: baja complejidad, costes de constitución y gestión reducidos, obligaciones contables más simples.
SL: mayor coste inicial y formalidades legales y contables más estrictas, pero ventajas en protección y planificación fiscal.
La elección depende del volumen esperado de negocio, riesgos y objetivos de crecimiento. En general:
☑️Proyectos pequeños o inicio con baja inversión → autónomo.
☑️Actividades con riesgo, inversión significativa o crecimiento previsto → sociedad limitada.
En Asesoría Gazull ayudamos a emprendedores a analizar cada caso y elegir la forma jurídica más adecuada, con asesoramiento fiscal y contable desde el primer día.