27/07/2026
NICOLÁS Y EL COMITÉ OBRERO
Esta historia transcurre en Madrid y está basada en el sumario n.º 8920 llevado a cabo por el Juzgado de Empresas. En ella aparecen seis personas naturales de Sonseca, tres de ellas víctimas: dos hermanos fusilados por las milicias y otro encarcelado como uno de los chivos expiatorios de dichos asesinatos, junto a otros doce detenidos, de los cuales siete serían encausados, todos ellos miembros del Comité de dicha empresa.
Desde principios del siglo XX, funcionaba en Madrid la Casa Jacobo Schneider S. A. que era una empresa de calefacción, refrigeración y ascensores domiciliada en C/ Alfonso XII n.º 32. En los años 30 encontramos en ella a cuatro paisanos de Sonseca y empleados de la misma, tres de ellos son hermanos (Moisés-Juan, Enrique y Ángel Perezagua Gil), hijos de Hilario y Ascensión, y el cuarto un pariente de los mismos: Nicolás. Todos ellos vecinos de Madrid.
Nicolás Sánchez Mayoral, que había nacido en Sonseca en 1908 siendo el mayor de una familia numerosa formada por Cecilio y Juliana, ingresó como delineante en dicha empresa en 1928. Pertenecía a UGT desde 1934 y fue elegido como delegado sindical del personal de oficinas. Estaba casado con Teresa de la Hoz Aguilera y tenían un hijo de corta edad cuando fue detenido.
Enrique Perezagua Gil nació en Sonseca en 1905 y estaba casado con Amparo Galán Galán (Madrid, 1899) con domicilio en C/ Silva, 19. Ingeniero de la casa Schneider, es detenido -según declara su esposa en enero de 1940- el 10 de octubre de 1936 en su domicilio por unos milicianos de UGT y trasladado a la C/ Fuencarral, después a la Dirección General de Seguridad y más tarde a la Cárcel Modelo, de donde desaparece el 8 de noviembre de 1936, siendo asesinado en Torrejón de Ardoz y su cadáver exhumado y trasladado al cementerio del Este.
En el sumario consta un “informe de actuación de los depurados”, elaborado por el Comité de Empresa hacia octubre de 1936, según el cual Enrique “fue efectivamente a Portugal con pretexto de formalizar un contrato de instalación de calefacción en la Embajada de España en Lisboa, también como viaje de negocios viajó a Tánger, pero por lo que él mismo contó sobre todo de Portugal, existe la convicción de que hizo toda clase de propaganda contra el régimen legal. En Portugal le sorprendió el caso Calvo Sotelo y vino pregonando a los cuatro vientos que le avergonzó ser español, que todo Portugal estaba indignado por, según él, “aquel repugnante asesinato” y que en efecto tuvo que reconocer que después de “aquello” ser español era algo denigrante. Era el “hombre de confianza” del ex-apoderado de la casa Mengotti (*), fascista del que podría dar razón cualquier obrero del ramo de calefacción, ascensores o saneamiento de Madrid, y que huyó al iniciarse el movimiento insurrecto. Con este colaboró, como podría demostrarse, para llevar a cabo con éxito el famoso locaut (sic) patronal del día 10 de junio pasado. Primeros arpegios del movimiento que estaban gestando; torpedeó cuanto pudo las reivindicaciones obreras en beneficio de los patroncitos y en fin nunca se privó de pregonar su simpatía por la causa fascista. De todo esto hay testigos que escucharónle conversaciones que lo afirman. Por todo lo cual fue eliminado de la casa por acuerdo unánime de una asamblea de oficinas y con el correspondiente Vº Bº del Comité Obrero de Empresa. Desde esta fecha anda con citas y persecuciones poco justificadas, con algunos de los componentes de dicho comité”.
En cuanto al mayor de los hermanos, Moisés-Juan Perezagua Gil, había nacido en Sonseca en 1897 y estaba casado con Rosario Rodríguez Martín (Numancia de la Sagra, 1901) y tenían su domicilio en el Paseo del Prado. Según el mencionado informe, Moisés-Juan “fué un propagandista descarado de Acción Popular primero y después de José Antonio Primo de Rivera y sus secuaces, constantemente llevaba octavillas y prensa clandestina de estas sus ideas, colaboraba en esta propaganda y en lo de correr toda especie de bulos con los demás eliminados que se especifican. Actuó como apoderado de A. P. en las últimas elecciones. Atacaba como su hermano, públicamente a las organizaciones obreras y a sus líderes con toda clase de mofas y de insultos, fué otro “correveidile” de los jefes y como el anterior dañó y persiguió cuanto pudo a los obreros organizados. Fué también decidida su expulsión en Asamblea del personal de oficinas y con el conforme del Comité Obrero de Empresa”.
Dicho informe del Comité de Empresa aparece firmado por José Rodríguez García, que moriría en la cárcel de Porlier el 3 de agosto de 1941, y por Julio de la Rosa Cuesta, que sería condenado a 30 años de prisión, en el mismo auto que Nicolás, aunque es de presumir, dada su correcta ejecución, que fuese escrito por José López Abad, miembro también del Comité y redactor de “Mundo Obrero”, que sería condenado a pena de muerte, posteriormente conmutada por 30 años de reclusión.
En cuanto a Nicolás Sánchez Mayoral, una vez declarada la guerra y con el sueldo reducido a la mitad, decide afiliarse al Partido Comunista en enero de 1937 en busca de mejores perspectivas laborales y un mes más tarde deja la empresa y marcha voluntario a la Comandancia de Ingenieros, donde es propuesto para Sargento, pero antes de llevarse a cabo el nombramiento, en el mes de agosto, pasa como funcionario civil a la Subsecretaría de Armamento en Valencia y en octubre es destinado a Barcelona. Cuando su reemplazo es llamado a filas, en febrero de 1938, se mantiene en el mismo puesto como delineante movilizado, sin hacer servicio de armas.
El Juzgado Militar Especial de Empresas dicta orden de detención el 22 de julio de 1939, acusado de pertenecer al primer Comité sindical que en julio de 1936 expulsó al personal de derechas, en el que se encontraban los hermanos Moisés-Juan y Enrique Perezagua Gil, naturales de Sonseca y familiares de Nicolás, que fueron detenidos en octubre y asesinados en noviembre de 1936 en Torrejón de Ardoz, junto con uno de los delineantes. Nicolás, después de pasar por el Campo de Concentración de Bilbao, ingresa en la Prisión Celular de Barcelona el 9 de agosto de 1939, y comparte procesamiento, en el sumario con otros 12 empleados de la misma empresa, todos ellos acusados de formar parte del Comité y no avalar a las víctimas para evitar su muerte. En diciembre es trasladado a la prisión de Porlier, en Madrid, y en agosto de 1942 a Yeserías. Testifican en contra de Nicolás el hermano de las víctimas, Ángel, natural de Sonseca (1905), casado, vecino de Madrid (C/ Maestro Chapí, 27 Hotel) y también empleado de la misma empresa, así como otras dos hermanas, Juliana y Francisca.
Después de solicitar la libertad atenuada en dos ocasiones en las que le fue denegada: en 1943 y en 1944, cuando estaba en la prisión de Yeserías, Nicolás asiste por fin, después de cinco años preso, al Consejo de Guerra en Madrid el 1 de mayo de 1944. De los detenidos por esta causa, dos fueron condenados a pena de muerte posteriormente conmutada por 30 años, otros dos ya habían fallecido, tres más fueron sobreseídos y dos declarados en rebeldía, mientras que Nicolás fue condenado, junto a otros tres, a 30 años de reclusión mayor, que serían después conmutadas por 20 años y un día. Consigue la libertad condicional el 18 de agosto de 1944 fijando su residencia en Brazacorta (Burgos), pueblo natal de su esposa Teresa.
(*) Según la Fundación Francisco Largo Caballero, al contrario de como figura en el sumario, no se trata de la empresa Schneider constructora de ascensores sino de la Fábrica de Relojes de J. G. Girod, fundada en 1860, cuya sede central estaba en la calle Postas y tenía sucursales en Barcelona y en Suiza, desde donde se importaban relojes. “Denunciaron a nuestro Gerente, D. Adolfo Mengotti, cuyo domicilio fue asaltado, a los dos ingenieros y un delineante, fusilados posteriormente y a otros dos empleados que sufrieron prisión”.
(Fuentes: AGHD, AGA, FFLC y Causa General)